miércoles, 16 de julio de 2014

Lecturas de verano 2014

Un año más, llega el momento de hacer las maletas para volver a casa. Esta vez me he adelantado unos cuantos días con respecto al verano pasado, y…¡menos mal! porque lo que se dice tiempo estival, no lo estamos oliendo mucho por el norte de Francia. Os prometo que estos días hemos estado hasta con mantita y calcetines.

Claro, una mira la imagen de la izquierda y no puede evitar soltar un suspiro, porque ya sabéis lo mucho que disfruto del mar. Quizá no tanto de pasarme y horas tostándome en la playa, pero si de sentirlo cerca, de pasear por la orilla a primeras horas de la mañana y de seguir viéndolo por la ventana aún después de haber vuelto a casa.

Ay verano... Tiempo de comidas ligeras; de ensaladas, gazpachos, brochetas y buenas paellas, como el arroz a banda de mi tierra. Tiempo de helados, granizados y cocktails en terracitas, perfectos para huir del bochorno y disfrutar de buena compañía.

Como me gustan esos días que se alargan eternamente; el olor a bronceador, a melocotón y a corte de chocolate y vainilla; esos olores que traen a mi memoria aquellos veranos lejanos de la infancia. Cuantas historias vividas en primera persona durante las vacaciones estivales y cuantas imaginadas a través del papel. Y es que hay algo en la placidez del verano que invita a la lectura, incluso a aquellos que apenas tocan los libros el resto del año.

Quizá por eso dicen que el verano es tiempo de best-sellers; de historias ligeras que acompañen el aire de evasión que envuelve esta época del año. Pero, en mi humilde opinión, cualquier libro es bueno si ha sido escogido con cariño; con ganas incontenibles de perderse en una trama o en un tema que nos apasione.
En el libro que tengo ahora mismo entre las manos, dice Azorín: "Es necesario advertir que un libro constituye siempre la mitad de la sensación que resulta de la lectura; la otra mitad la ponemos nosotros; nos la proporciona el momento en que leemos, los recuerdos personales que suscita en nosotros la lectura, el estado propicio de nuestro espíritu, etc.,etc. Y así un libro mediano, que no sea preciso leer, puede ser para nosotros una fuente de sugestiones y de placer espiritual, y en cambio otro excelente, de los que es preciso leer, puede parecernos pesado, absurdo y molesto."

Siguiendo la estela de lo citado, yo pienso que poco importa el tipo de libros que metáis en vuestra maleta: buscad alguno que os lleve lejos, que os enseñe, que os conmueva o que, simplemente, os haga reír a carcajadas. Lo único importante, es que nunca falten páginas nuevas en vuestro equipaje :)
Libros que se van a achicharrar este verano :)
Y sin más dilación, paso a enseñaros los polizones que se han colado en el mío: 

La pequeña Dorrit de Charles Dickens 
Este es el libro que estoy leyendo en compañía de las maravillosas componentes del Club Pickwick. Me queda poco poquísimo para terminarlo y... ¡que contenta estoy de haber participado en la lectura conjunta! Lo he disfrutado muchísimo y ya estoy deseando empezar a comentarlo a fondo :)
Con él he paseado por Marsella, por Londres, los Alpes, Venecia y Roma. Montones de personajes, tramas que se entrelazan, injusticias, bondad, misterio, romance...¡Dickens en estado puro!

Los caballeros las prefieren rubias... pero se casan con las morenas de Anita Loos
En cuanto lo vi en el catálogo de Alba me entraron unas ganas enormes de leer este libro ambientado en los locos años 20. Encontré una edición muy barata en francés y ¡ups! Ya no hubo excusa para no comprarlo enseguida. Las protagonistas de la historia son dos amigas de armas tomar que van a hacer temblar a todo hombre que se cruce en su camino. 
Desde su publicación, este libro divertido e irreverente, fue todo un éxito de ventas, así que espero que sea tan divertido como promete... ¡champagne, lujo y jazz para todos! 

Un árbol crece en Brooklyn de Betty Smith 
Este es uno de los libros que estaba deseando releer. Han pasado muchísimos años desde mi primera lectura, y aunque se que me gustó entonces, tengo la impresión de descubrirlo ahora por primera vez. 
Esta es la historia de Francie, una niña que vive con su disparatada familia en los suburbios de Brooklyn. Es fácil reconocerla porque, siempre se la puede ver sentada bajo un árbol, con un libro en las manos. Con ellos crece, en ellos encuentra refugio y sobre todo, ellos le muestran que la vida puede ofrecerle un sinfín de oportunidades, muy alejadas de la realidad miserable en la que vive. 
Todo un candidato a Coup de coeur.

Quand rentrent les marins de Angela Huth. Me reencuentro con esta autora que descubrí con Land girls. En esta ocasión la historia transcurre en un pueblecito de la costa escocesa. Allí han nacido y han crecido hasta convertirse en esposas de marinos, Myrtle y Annie. Este es el relato de unas vidas marcadas por los caprichos del océano; del equilibrio entre un universo femenino, anclado en la tierra y otro masculino, salvaje e impredecible como el mar. 
¡Cruzo los dedos para que no me decepcione!

Frente al mar o en la montaña...¡Que
disfrutéis de vuestras lecturas!
L'été solitaire de Elizabeth Von Arnim 
Ya se ha convertido en una tradición para mi...¡Que placer leer a Von Arnim en verano! Bueno en realidad en cualquier época del año. Esta vez regreso al Jardín alemán de Elizabeth con la continuación de su exitoso diario. Espero que no falten a la cita el hombre de cólera y los bebés de abril, mayo y junio :)

Les raisons du coeur de Mary Wesley. Y por último me estreno con Mary Wesley, otra de esas autoras que se ganaron el cariño de muchísimos lectores. La novela que he escogido fue publicada bajo el titulo original "A sensible life"
Su protagonista es Flora, una joven inglesa que como muchos de sus compatriotas pasa las vacaciones de verano en la costa de la Bretaña francesa, exactamente en la preciosa localidad de Dinard. Allí, durante el verano de 1926, creará una serie de vínculos que marcaran su vida para siempre. Un poquito de romance en época de entre guerras nunca puede venir mal,¿ verdad?

De momento estos son los seis libros que me van a acompañar. Es probable que la lista se amplíe, pero os tendré al corriente de cualquier incorporación.
Solo me queda desearos que tengáis un fantástico mes de Julio; leed mucho y sobre todo disfrutad al máximo :)

miércoles, 9 de julio de 2014

The English Air de D.E Stevenson

Aquí casi puede sentirse
el aire que sopla
en Inglaterra.
En octubre de 2012, D.E Stevenson llegó a España de la mano de Alba editorial. Desde entonces las aventuras de su más célebre heroína, Barbara Buncle, han conquistado por unanimidad a todos lo que se han acercado a ellas. Mi intención era descubrir a Stevenson a través de Barbara, pero una visita a la librería alteró por completo mis planes.
Rebuscando en un cajón de saldos de segunda mano encontré The english air y madre mía que alegría me llevé. Aunque fuese con una novela diferente por fin iba a leer algo de la autora; además el libro tenía buenísima pinta: una portada preciosa y una trama con todos los ingredientes para gustarme.

La historia arranca en el verano de 1938 cuando, Franz von Heiden, un joven alemán afín al NSDAP, viaja a Inglaterra con la misión de enviar informes sobre la vida del país y su capacidad de reacción frente a un posible conflicto.
Wynne y Franz en la portada
original de 1940.
Todo parece sencillo, ya que siendo inglés por parte materna, Franz puede contar con los conocidos de su madre para poder llevar a cabo sus investigaciones.
Así es como llega a Fernacres, la propiedad de la familia Braithwaite; si bien es cierto que en un principio Franz choca con la falta de disciplina y la mentalidad abierta que tienen sus anfitriones, pronto termina por caer bajo su encanto, y en especial bajo el de la joven y divertida Wynne.

Dividido así entre la lealtad a su país y la nueva libertad que ha encontrado en Inglaterra, Franz no tendrá más remedio que tomar partido, ya que el verano que acaba de pasar en Fernacres, será el último de paz para Europa.

                                       

Deliciosa, encantadora, fresca…Cada vez que leía un comentario sobre alguna novela de Stevenson,  prácticamente de cualquiera de las cuarenta y cinco que escribió en su prolífica carrera, me encontraba con esos calificativos. Ahora que por fin puedo hablar con conocimiento de causa, afirmo sin dudar  que no se equivocaban.

The english air es una lectura deliciosa y confortable, todo un homenaje a los paisajes de Inglaterra,  a las costumbres y a la mentalidad de su gente. Para mi ha sido como contemplar una de esas postales británicas antiguas que tanto me gustan. Esta vez con un enclave costero como protagonista. 
Sirviéndose del aprendizaje de Franz, Stevenson traslada a sus lectores al día a día de una familia británica, y eso para cualquier amante de lo british ya es un punto favorable para disfrutar de la novela. 
Fiestas en el jardín, picnics en la playa, paseos en coche por la campiña, veladas amenizadas de música y diversiones… son momentos que hemos vivido una y otra vez en muchísimas novelas británicas, pero una vez más funcionan. Vivir una temporada con los habitantes de Fernacres es casi como disfrutar de unas vacaciones anticipadas.
Postal inglesa de 1940 y grupo de jóvenes de la Juventudes
hitlerianas.
Wynne, su madre Sophie, su hermano Roy que es un joven oficial de la Marina, el misterioso Dane…todos los personajes del libro rebosan de energía y de vida. Son optimistas y alegres, y funcionan como contrapunto perfecto a Franz, un joven taciturno, reservado, rígido y disciplinado. Es un placer ver como este evoluciona desde el primer día de su estancia, cuando desconfía de todo, hasta el momento en que por fin admite lo feliz que le hace esta nueva forma de vivir la vida. 
Gracias a él, Stevenson muestra el contraste entre dos realidades: la de la Alemania militarizada de los años 30 y la de una Inglaterra aparentemente  despreocupada y feliz. Al menos para los jóvenes como Wynne que ven delante suyo un futuro lleno de atractivas posibilidades.

Ante esta situación es fácil comprender la angustia que siente Franz, completamente atrapado en una terrible disyuntiva: que hacer ¿ser fiel a su país y a la misión que se le ha encomendado? o ¿fiel al país donde ha encontrado la felicidad y a la mujer que ama?

Esa es sin duda la mejor parte de la novela, ver como se desgarra la conciencia de Franz; ser testigos de la alegría que experimenta cuando ve que Chamberlain regresa con la firma de paz de Hitler, tras los Acuerdos de Munich, y la tristeza al ver como su líder termina arruinando toda esperanza.
Y es que la palabra de ciertos hombres vale bien poco, y Franz, Wynne y millones de europeos deberán enfrentarse a una nueva guerra. 
Con el estallido del conflicto, cada patriota deberá cumplir con su obligación y Franz decidirá regresar a Alemania. Una vez allí ¿cumplirá con las directrices del partido, o bien la influencia de lo vivido en Inglaterra le hará tomar otro camino?

D.E Stevenson
Estas cuestiones marcan la fase final de la novela. Tendréis que descubrirías vosotros mismos. Solo os puedo decir que fui incapaz de dejar el libro hasta llegar a un final que me satisfizo enormemente.

The english air empieza en verano y termina en invierno; bascula desde los días alegres de un mundo en paz, hasta la negrura de la guerra. 
Es cierto que podemos achacarle algunos momentos melodramáticos que poco aportan a la historia; también un patriotismo exacerbado hacia todo lo inglés (madre mía esa isla parece el paraíso en la Tierra si nos fiamos a pies juntillas de Stevenson);  pero si tenemos en cuenta el contexto en el que fue escrita es comprensible. Stevenson terminó de escribir la novela en febrero de 1940 por lo que fue testigo presencial de todo lo que iba narrando. Por eso The english air puede leerse como  un preciado testimonio del último año de paz y el primero de la guerra; y si bien está colmado de incertidumbre, su última página es todo un grito de esperanza.

Si lo encontráis olvidado en alguna librería de ocasión no dudéis en darle una oportunidad y llevároslo a casa. Mi ejemplar ya está esperando como loco nuevos Stevenson que le hagan compañía ¡Veremos si por fin le llega el turno a la Señorita Buncle!

Un beso a todos y muy felices lecturas.

PD. The english Air ocupa el año 1940 en mi Century of Books.
PD.1 Aquí (pinchad en la pestaña books) os dejo el listado completo de las novelas escritas por D.E Stevenson. A ver si tenemos suerte y se animan a traducir alguna más :)

PD.2 No podía dejar de compartir con vosotros este vídeo que muestra el regreso de Chamberlain a Reino Unido después de haber pactado la paz con Hitler. Oír su discurso inocente y la certitud con la que cree haber asegurado la paz en Europa, a mi me llena de tristeza.

martes, 1 de julio de 2014

Junio de la A a la Z

Junio es tiempo de rosas.
Se va otro mes, pero permanecen los buenos recuerdos y algunas ideas... ¡Aquí tenéis el nuevo de la A a la Z! 
A por Alma-Tadema y la pintura victoriana, una exposición que pudimos disfrutar hace unos meses en París y que ahora ha llegado al Thyssen. Si os gusta el siglo XIX y podéis hacer una escapada a Madrid ¡No os la perdáis! 
B por el Bosque de les fades. Un lugar escondido donde   no es difícil encontrar nuevas oportunidades e ilusiones. ¡Gracias Mónica por haber creado un lugar como este!
C de Charles Courtney Curran; uno de esos pintores que, al igual que Sorolla o los Pintores de Skagen, me recuerdan al verano. Sus mujeres vestidas de blanco, el protagonismo del mar y de las gentes que viven de él, sus cielos azules…¡No me canso de esas imágenes!
D de despedida; la del blog de Antonio Muñóz Molina, Escrito en un instante. Como voy a echar de menos sus reflexiones y los debates que desencadenaban.
E de España vista por los vecinos. Aquí os dejo la emisión del programa francés Le petit journal donde trataron la abdicación del Rey. Varios fragmentos están en castellano, y los que no, pueden parecerse a esto: "Oh superbo a tuta l'ora". Aprende español (o algo parecido) con Yann Barthès :)
F por les fogueres de Sant Joan, la fiesta grande de Alicante y por la fotografía que os muestro más abajo; tomada por uno de los fotógrafos más talentosos que conozco, Borja López.
Instantáneas en los jardines de Vaux le Vicomte.
G de gastronomía; justo la que se puede ver en Deliciosa Marta, una película que ya tiene bastantes añitos pero que yo acabo de descubrir este mes. Me ha encantado.
H por el primer helado de la temporada, un cucurucho sabor noisette de Berthillon.
I por el Intercambio París-Londres con Halcombe :)
J por la Journée grand siècle de Vaux le Vicomte. Un día en el que mi palacio favorito de la región se engalana como si estuviésemos en pleno siglo XVIII: vestidos de época, picnics sobre la hierba, paseos en barca…¡Un placer para la vista!
K por el Kiosque de concerts del Jardin du Luxembourg. Si venís a París en verano, sentaos un buen rato bajo los castaños y  disfrutad de la música. Esta es la programación de conciertos de este año.
L por la lavanda en flor de mi querida Provenza. Ya casi está aquí el momento de la cosecha y aunque estoy a cientos de kilómetros de distancia, siento al mirar las fotografías, que casi puedo ver y oler los campos de Valensole.
M de Mónaco, una de las bebidas que me gusta beber cuando llega el calor. Cerveza, limonada y sirope de granadina; una mezcla extraña pero que funciona.
N por la noche de risas y cine que me pegué con Jean viendo Las locas aventuras de Rabbi Jacob
Tomado el sol en los jardines de la Promenade Pereire y
escuchando música en el Jardín de Luxemburgo.
O por la gran exposición del Institut du monde Arabe sobre el  Orient express. ¡Uno no se sube todos los días a esos vagones! La lástima es que no se movieron de la estación. 
P de Promenade Pereire. Un lugar excelente para disfrutar de uno de los pasatiempos favoritos de los parisinos ahora que llega el buen tiempo. Tumbarse en cualquier espacio verde y disfrutar del solecito.
Q de quiche au chèvre, tomates confites et basilic (queso de cabra, tomates secos y albahaca). Una quiche que está para chuparse los dedos, facilísima de preparar y genial para las comidas de verano. (Si alguien quiere que traduzca la receta, lo haré con mucho gusto en los comentarios).
R por el Readathon de Isi. Aunque esta vez me quedé sin tortitas lo pasé genial como en el resto de convocatorias.
S de Sète. La ciudad de donde es originario Jean y a donde pudimos viajar a principios de mes. Que bien sienta reencontrarse con el Mediterráneo, con el sabor de las brochetas de pescado fresco y marisco y con el acento cantarín del sur. Querida Pilar espero que disfrutes muchísimo de Sète cuando la visites :)
¡Impresionante Borja!
T por la tragedia que viví al ver morir a Oberyn Martell, la Vívora roja. ¡Te sigo llorando Oberyn!
U por este episodio de Un país para comérselo dedicado a Alicante. Me gustaron mucho todas los programas, aunque claro, este ocupa un lugar especial. Empieza con esta frase: "Dicen que la mejor medicina para el alma y el espíritu es el mar…". 
En mi caso, estoy de acuerdo.
V por Van Morrison y esta canción que me llena de energía. Chicas de ojos marrones, va dedicada a todas vosotras :)
La W  va dedicada a Winifred Gerin y a su maravillosa biografía de Emily Brontë. Tras la lectura me ha sido imposible decirle adiós a Haworth y me he lanzado a leer la biografía de Charlotte, escrita por la misma Gerin.
X de eXperiencia compartida. Esta vez con los componentes del Club Pickwick y nuestra lectura de La pequeña Dorrit. ¡Ya estamos en marcha!
Ambientadas en la IGM, período
de entreguerras y la IIGM.
Y por Mary Wesley, otra autora británica que acabo de descubrir y con la que voy a estrenarme este verano. Encontré tres de sus novelas en los bouquinistes del Sena y espero que su contenido valga muchísimo más que la miseria que me costaron.
Y para terminar Z de cereZas. Un cuenco tras otro. Sin tregua.

¡Muy feliz mes de julio a todos!

PD. No me puedo despedir sin felicitar a la cumpleañera que más quiero en el mundo. ¡Felicidades en tu día mamá! Esta musiquita, que tan bien conocemos, es hoy solo para ti.

domingo, 29 de junio de 2014

El Readathon continua, pero…¿donde están las tortitas?

A falta de desayuno de hoy, tendré que conformarme con ver los anteriores .
Desgraciadamente deben estar en un universo paralelo, porque en casa no han hecho acto de presencia. 
¡Ay que desastre! Me he dormido y no me ha dado tiempo a hacer el desayuno tradicional :(

Isi ten piedad de mi y no me penalices, prometo cumplir en el próximo Readathon.
Como estoy triste y encima sin desayuno ¿no te importaría mandarme uno de tus donuts? Todavía estoy soñando con ellos :)

Bueno y a falta de american breakfast tendré que compensar con mucha lectura in english. Hace una hora escasa que he vuelto a coger Greenery Street y he avanzado hasta el capítulo 8 (de los 13 que tiene el libro). Poca intriga puedo contaros porque básicamente, la historia permanece en el mismo punto donde la dejé capítulos atrás. Seguimos siendo testigos del día a día de Felicity y Ian, de sus pequeños problemas de dinero y de las relaciones que tejen con algunos vecinos de Greenery Street.
Me ha encantado colarme en la biblioteca que el matrimonio ha reunido en su casa (es que me encanta cotillear en estanterías ajenas); no está muy bien surtida que digamos, y aunque me alivia ver que Felicity hace uso del préstamo de la librería, está claro que no son una pareja muy lectora.

Ahora una pausa para comer y después toca pasear un poco. Ha salido el sol y hay que aprovecharlo :)
Espero que todos hayáis disfrutado de vuestros desayunos. Tenían una pinta…¡madre mía quien los pillara!

16.30 
Parece que la lluvia nos ha dado una tregua :)
Vuelta a casa después del paseito. Ya que no he podido hacerle honor esta mañana a la gastronomía anglosajona, por lo menos he tomado una taza de té esta tarde. Greenery Street se ha venido conmigo, aunque reconozco que lo he paseado más que otra cosa, porque ni Jean le ha hecho caso al periódico que llevaba, ni yo a mi "libro gris".
Nos hemos dedicado a cotillear en la cafetería del jardín del Petit palais. Se está tan a gusto  sentado en una de sus mesitas verdes…

Veremos como avanza la lectura esta tarde :)

viernes, 27 de junio de 2014

Summer Readathon Begins!

Good morning Readathonianos y lectores!

Una vez más Isi nos ha convocado para acompañarla en un weekend very american/british (a gusto del consumidor), y llega el momento de dar el pistoletazo de salida. ¡Vaya forma más buena de empezar el verano!
Hoy toca desayuno francés: en el plato, pain aux raisins; en
la cesta croissant y chausson aux pommes. Tranquilos que
no he muerto de hiperglucemia, el desayuno era para dos :)
Muchos estaréis ya más que familiarizados con el Readathon, pero por si acaso queda algún despistado, os invito a leer rápidamente la entrada donde Isi ha fijado todas sus bases. Quizás os pique la curiosidad y todavía estáis a tiempo de uníos a nosotros :)

Hoy comienzan pues, tres días de lectura intensa en inglés y de buenos momentos compartidos, cuyo punto culminante será el tradicional desayuno del domingo. Por los distintos blogs participantes han pasado tortitas, scones, porridge, tartas, donoughts…¡Vamos todo lo necesario para llenar un buffet cinco estrellas! Si es que estamos hechos unos cocinillas. (Así en confidencia, en realidad nos da igual cumplir o no el Reto in English, estamos aquí por zampabollos :D)

Los viernes, como marca la tradición readathoniana, es día de presentaciones así que, mientras comparto desayuno con vosotros (esta vez à la française), os presento  a los que van a ser mis compañeros de fin de semana: una biografía y una novela.

La biografía de Emily Brontë escrita por Winifred Gerin será mi primera lectura. Como la empecé antes de ayer, ya llevo un buen tramo leído; si todo sale como tengo previsto, espero terminarla esta noche. 
Emily acaba de llegar a Bruselas. 
En cuanto a Greenery Street, la novela Persephone que he elegido, la voy a reservar para el sábado y el domingo. No se si habré sido demasiado optimista, pero bueno se hará lo que se pueda y ya veremos como voy de avanzada cuando llegue el domingo por la noche.

Si consigo terminar ambos, llevaré en la cuenta de mi Reto in English 8 libros leídos. Tendré que ponerme las pilas si quiero llegar a los 20 a fin de año :) 

A lo largo del día de hoy y de mañana iré actualizando esta entrada con todos mis progresos. El domingo ya os recibiré como Dios manda con unas buenas tortitas :)
Por ahora nada más. ¡Muy feliz inicio de Readathon para todos!

Sábado
12.00  
¡Buenos días a todos!

Se supone que hoy empieza el Readathon de verano, pero…¡menuda mañana hace por aquí! Desde ayer por la noche no ha dejado de llover y ahora con el fresquito que está entrando  por las ventanas, si me dijeran que estamos en pleno mes de Octubre me lo creería a pies juntillas. 
Anoche como tenía previsto, pude terminar la biografía de Emily y creedme que lo hice casi con lágrimas en los ojos. Creo que es la primera vez que una biografía consigue hacerme sentir tan cerca de su protagonista. 
No se como de fiel es el retrato que Winifred Gerin hace de la más enigmática de las hermanas Brontë, pero yo quiero creer, y creo, que Emily fue tal y como ella nos la presenta; una mujer excepcional y generosa, dotada de una vida interior tan inmensa e indómita como los páramos que tanto amaba.

He tomado decenas de notas de este libro; citaciones, extractos de cartas, descripciones de la propia Gerin, varios poemas de Emily…Es que le he tomado tanto cariño que me duele tener que devolverlo a la biblioteca. Creo que no me va a quedar más remedio que hacerme con un ejemplar propio a atesorar.


Me encanta la ilustración de la portada
original.

Y en cuanto a la lectura de esta mañana, la cosa no va nada mal. Llevo desde hace una hora  con Greenery Street y, aunque es pronto para dar valoraciones, me está gustando mucho. Ian y Felicity por fin han conseguido el acuerdo familiar y van en busca de su primera vivienda como recién casados.
No se porque pero me da en la nariz que van a ser muy felices :)

Ahora voy a seguir leyendo hasta la hora de comer y después me toca un descansito porque nos vamos a las rebajas. Va a ser una auténtica locura, porque veré escenas al estilo de "Cuando ruge la marabunta", pero…¡Aux armes, citoyens! :)

¡Que disfruteis de vuestras lecturas Readathonianos!

21.30

Por fin de vuelta después de una tarde movidita. Como esperaba las tiendas estaban abarrotadas de gente y encima hemos cogido un atasco épico a la hora de volver a casa. Menos mal que hemos encontrado alguna ganga que otra, sino habríamos terminado haciéndonos el haraquiri :)

Gente de otro planeta que se queda en la terraza
aunque esté lloviendo a mares :)
Buscando una cafetería donde merendar nos hemos cruzado con un Pret e irremediablemente nos han venido un montón de recuerdos de Londres: la lluvia, un Pret, Greenery Street…¡Nostalgia british modo en on! :(

En cuanto he llegado a casa he cogido el libro y hasta este momento no he podido dejar de leerlo. Solo he hecho una pequeña pausa para la cena y ahora mismo ya voy por el capítulo 6. 

Ian y Felicity ya están instalados en su casita del 23 de Greenery Street y han empezado su vida de casados. Es un auténtico placer acompañarles en sus pequeñas labores cotidianas. En algunas de ellas es fácil reconocerse, aunque en otras…
Felicity ya me ha recordado a la dama de Provincias cuando se agobia por las tareas domésticas. Y eso que las dos tienen varias personas de servicio para ayudarlas :) 

Por hoy nada más, ¡hora de cerrar el libro!
Hasta mañana Readathonianos :)

lunes, 23 de junio de 2014

Ana la de Avonlea de Lucy Maud Montgomery

Después de Martín Eden, y su brutal mensaje, necesitaba de una novela que contagiase optimismo y alegría en cada una de sus páginas. 
Con esto en mente, empecé a buscar entre mis estanterías tanteando un título tras otro, cuando de repente, lo vi clarísimo ¡Ahí te quedas mundo cruel, yo me voy a Avonlea!

Hasta hace muy poco tiempo esto era casi imposible en nuestro país, ya que, como os comenté en la entrada de Ana la de Tejas verdes, los libros de Lucy Maud Montgomery han estado descatalogados desde 1995, año en que fueron publicados por la editorial Salamandra. Pero ahora que por fin Toro Mítico ha tomado la iniciativa de reeditarlas ¿no os apetece conocerla?

En este segundo tomo de la serie, Ana esta a punto de cumplir 17 años. Como ya vimos al final del anterior libro, sigue viviendo en Tejas Verdes junto a Marilla y ante ella se presenta un gran desafío, convertirse en la maestra de Avonlea. ¿Estará a la altura de los ideales que se ha marcado? ¿o sus alumnos conseguirán mostrarle la cara menos amable de la enseñanza? 
Afortunadamente, Ana contará con la ayuda de todos esos personajes que la han acompañado desde su llegada a Tejas Verdes: Marilla, Diana, Rachel, Gilbert y el recuerdo de Matthew.
Junto a ellos y un buen ramillete de nuevos personajes, Ana conseguirá afianzar su carácter y atravesar por fin esa etapa crucial de la vida en la que se ha de dejar atrás la niñez para entrar en la vida adulta.



Creo que pocos halagos puedo añadir a los que ya hice en mi primera entrada. Los libros de Anne Shirley son una cura para el alma; una ventana abierta a la niñez y sus ensoñaciones, a todos esos pequeños placeres que tanta felicidad pueden aportarnos, aunque a veces ni siquiera reparemos en ellos. No importa si se trata de una primera lectura o si los personajes son ya viejos conocidos. El que se adentra en el pueblecito de Avonlea y pasa una tarde entre los muros de Tejas verdes, se sentirá ligado a él para siempre.

En esta segunda entrega Ana sigue siendo la misma pelirroja soñadora y traviesa que conocimos, aunque mucho más comedida. Claro, los años no pasan en balde y el momento ha llegado en el que debe enfrentarse a la vida real y a las responsabilidades que conlleva.

La escuela de Avonlea
Esa primera toma de contacto con la vida adulta se la proporcionará su trabajo como maestra en la escuela de Avonlea, por eso las escenas escolares constituirán una de las partes más destacadas de la novela.
Gracias a ellas, conoceremos las bendiciones y también los disgustos que acarrea la docencia. Al final ¿conseguirá Ana alentar la ambición, moldear convicciones y transmitir sólidos valores a sus alumnos?
No quiero adelantar acontecimientos, pero como muchas veces sucede con los docentes primerizos, la práctica estará muy alejada de la teoría, para desesperación de Ana.


Durante esos dos años que pasa como maestra, lapso de tiempo que abarca la novela, nuestra protagonista irá conociendo a nuevos personajes que la marcarán de una u otra forma: los mellizos Davy y Dora, que debo reconocer no son santo de mi devoción, el solitario Sr. Harrison y, sobre todo, la Señorita Lavendar y Paul Irving. ¿Recordais esa expresión de Ana en la que hablaba de personas con almas afines?
Eso es exactamente lo que estos dos personajes serán para ella. Los tres comparten ese carácter soñador e imaginativo que permite, a quienes lo poseen, conservar el espíritu infantil por mucho que pasen los años.
Ana, Rachel y Marilla en el porche de Tejas verdes.
Pero aunque Ana quisiese parar el tiempo, la vida y sus cambios la empujan inevitablemente hacia el futuro. Dos acontecimientos, el compromiso de Diana y su marcha a la Universidad, le harán darse cuenta de que es momento de pasar página.
¿Que le deparará su paso por la universidad? ¿encontrará, tal y como ha hecho Diana, al hombre ideal que siempre ha soñado? Todo queda en el aire una vez cerramos la novela. 
Lo único que Lucy Maud Montgomery comparte con nosotros es el futuro soñado de Gilbert (un personaje que desgraciadamente no tiene mucho protagonismo en este segundo tomo).  
En él, Gilbert vislumbra la recompensa del trabajo duro y a la que espera sea la compañera de su vida: "una chica de grandes y límpidos ojos grises y una cara tan fina y delicada como una flor".
¿Adivinais de quien se trata? :)

Puede que Ana la de Avonlea no tenga la misma frescura, los momentos divertidos y entrañables que la novela que la precede, pero en ella Lucy Maud Montgomery supo mantener el espíritu y los valores que habitan todas las novelas de Anne Shirley: un homenaje al amor, al esfuerzo y a la sencillez. 
Si os hace falta un refugio seguro, id a Avonlea y conoced a sus habitantes. Estoy segura de que una vez cerrado el libro, os será muy difícil dejarles marchar.

¡Muy felices lecturas a todos y feliz inicio de verano :)

miércoles, 18 de junio de 2014

Montolieu, village du livre.

Silueta de Montolieu desde la carretera.
La semana pasada estuve más callada que de costumbre porque Jean y yo volvimos a hacer las maletas para hacer una visita al Languedoc, la región de donde él es originario. Aunque el principal objetivo era visitar a la familia, aprovechamos que no estábamos demasiado lejos, para acercamos a un sitio que estábamos deseando conocer. Bueno, seamos sinceros, que alguna loca de las librerías deseaba conocer.                                                           El lugar en cuestión era Montolieu, un pintoresco pueblecito, situado a pocos kilómetros de Carcassonne, que forma parte de los denominados Village du livre. Entre sus calles hay repartidas 13 librerías con más de 200.000 libros disponibles, la mayoría de ellos de ocasión. Y si para Borges el paraíso debía ser una especie de biblioteca, el mio sería una especie de librería de ocasión, así que imaginad lo contenta que iba yo por allí.

Por todo el mundo hay repartidos varios Villages du livre, siendo el más famoso Hay on Wye, pionero de esta fantástica iniciativa de devolver la vitalidad a núcleos rurales a través de los libros. Fue María, gracias a la preciosa entrada que le dedicó en su blog, la que me descubrió Hay on Wye. Estoy segura de que nada más leer sus notas de viaje os entrarán unas ganas enormes de salir corriendo a Gales. 
Para que podáis haceros una idea de todos los Pueblos del libro que podéis visitar, aquí os dejo la lista completa. ¿Que bien nos sentaría hacer un tour por todos ellos verdad? 

Nosotros por el momento tachamos de nuestra lista Montolieu y recordaremos con cariño una vista muy agradable pero bastante solitaria. No es que esperásemos encontrar a mucha gente, dado que era un día entre semana, pero es que fue impresionante; en el pueblo estábamos complétamente solos, ni un habitante, ni un turista, nadie. Menos mal que se paseaban por allí algunos  gatos. Había señales de vida y ni rastro de epidemia, podíamos respirar tranquilos.
Así pues, dueños absolutos del pueblo y sus alrededores, pudimos ir de librería en librería con total tranquilidad, buscando entre montañas de libros, paseando nuestros ojos de izquierda a derecha, arriba y abajo, con mucho cuidado de no dejar ninguna estantería sin fisgar. 

Todas las librerías de Montolieu tienen encanto y unos nombres bonitos y evocadores: La rose des vents, La lettre Volée, Au temps jadis...
Pero si tuviera que elegir, me quedaría con Alcyon y La manufacture. La primera es extremadamente pequeña pero preciosa y bien surtida (recordaré siempre que aquí conseguí un nuevo Goudge);  la segunda, situada en una antigua fábrica de tejidos, es un auténtico paraíso. Unas escaleras semiderruidas te guían hacía el jardín por el que se accede a la librería y una vez dentro… 600 m2 a recorrer y  más de 40000 libros entre los que escoger. ¡Podría haberme quedado allí el día entero! Montañas de libros,  enormes ventanales desde los que solo se vislumbran retazos de bosque, el sonido del río que bordea la antigua fábrica…¡un sueño!


Como os dije, ni un alma en las calles.
Anda mira si que hay señales de vida; una mujer de incógnito
haciendo de las suyas :)
Libraririe La manufacture. Una maravilla.
Librairie La Massenie, regentada por uno de los libreros
más encantadores que he conocido.
Una de mis favoritas, Librairie Alcyon. En la planta
superior tienen una colección de libros de bolsillo
que es un tesoro.
La agradable placita donde está el restaurante Le marque page.
Totalmente recomendable.
Y no podía despedirme sin enseñaros el botín que traje conmigo. Todos son ejemplares de ocasión y sus precios oscilan entre los 2 y los 6 euros. ¡Ay que contenta me vine para casa! 


La niña del faro de Jeanette Winterson. Esta compra se la debo a las preciosas reseñas que Rusta y a Ana Blasfuemia hicieron de este libro. Lo busqué en español por todas partes pero me fue imposible encontrarlo. Por eso me dio una alegría enorme encontrarlo en Montolieu. 
Esta es la historia de un viejo guardián de faro ciego y la niña que le acompaña. De las historias que ambos comparten en un recóndito paraje de Escocia.
Espero disfrutarlo tanto como ellas.

Monteriano de E.M Forster. Sumo con esta novela otro ejemplar de Forster, cuando todavía tengo esperando Howard's end y Pasaje a la India en  casa; pero es que me fue imposible resistirme. Monteriano me lleva de nuevo a Florencia y seguro que me trae agradables recuerdos de Una habitación con vistas.

Felicité de Katherine Mansfield. Imposible no traerlo conmigo. Desde que la conocí a través de su Diario, Katherine se ha convertido en una buena compañera de camino. Cuando leo sus escritos, me resulta tan cercana, que incluso creo oír su voz en mis oídos. 
Esta recopilación de relatos fue publicada bajo el título original Bliss and other stories, y podéis encontrarla en la edición española de Cuentos completos de Katherine Mansfield.

The middle window de Elizabeth Goudge. Mi pequeña biblioteca Goudge sigue creciendo, y esta vez añado la que fue su segunda novela, escrita a continuación del País del delfín verde. En esta ocasión Goudge nos invita a un viaje por las Highlands escocesas donde pasado y presente se unen a través de una historia de amor. ¿Un viaje por Escocia? Como iba a hacerle yo ascos a eso :)

¿Soy una esnob? de Virginia Woolf. Que Virginia se hiciese a si misma esa pregunta no es nada extraño, ya que recibió críticas de esnobismo en multitud de ocasiones. En esta recopilación de ensayos la escritora reflexiona sobre ello y sobre varios temas como: el valor de la risa, de la apariencia, de la posición social…
Como siempre tratándose de Virginia, un material excelente del que extraer valiosas reflexiones.

Précoce automne de Louis Bromsfield. Este es uno de los títulos que había apuntado en la lista de mi Century of books, así que en cuanto lo vi lo metí en la cesta. Ésta historia ambientada en la Nueva Inglaterra de los años 20 ganó el premio Pulitzer de 1927 y esta inspirada en los retratos de la alta sociedad americana hechos por Edith Wharton y Henry James. Veremos hasta donde llegan las comparaciones y en que despunta el estilo propio de Bromsfield.


Pues que me perdone la Señora Gibbons
pero la historia tiene buena pinta :)
Sarn de Mary Webb. En cuanto leí el nombre de esta autora supe que me sonaba de algo. Y efectivamente había leído acerca de ella cuando compré La hija de Robert Poste de Stella Gibbons. En su célebre novela, Gibbons realizaba una incisiva parodia de los relatos rurales que triunfaban en la Inglaterra de principios del siglo XX y una de las principales parodiadas fue Mary Webb y su novela Sarn.
La curiosidad y la preciosa edición ilustrada que tenía en la mano me hicieron decidirme a comprarla. Creo que voy a leerla justo antes que la novela de Gibbons ¿con cual de las dos autoras me quedaré? 

Les saisons et les jours de Caroline Miller. Segundo premio Pulitzer de la lista (1934) para esta novela que narra la vida de una pareja de pioneros en la Georgia del siglo XIX.  Un testimonio sobre el Sur profundo de los Estados Unidos, alabado por otra autora galardonada con el Pulitzer, Margaret Mitchell. No he leído Lo que el viento se llevó (hay que ponerle remedio a eso) pero le daremos un voto de confianza al paladar literario de Mitchell.

Y nada más por hoy, solo desearos como siempre, muy felices lecturas.