viernes, 6 de febrero de 2015

El castillo azul de Lucy Maud Montgomery

Preciosa edición d'Época para un libro inolvidable.
Después de terminar "La jungla" de Upton Sinclair necesitaba leer algo que me reconciliara con el mundo. Una historia amable que contrastara con la terrible realidad de aquellos mataderos de Chicago y la miseria de sus trabajadores. No es que quisiera olvidarles, eso es algo imposible para mi, pero solo necesitaba soñar por un momento con una bella historia. 
Pensé en coger uno de los libros de Elizabeth Goudge, un remanso de paz al que siempre acudo cuando lo necesito; pero entonces me acordé de ese "castillo azul" que tenía por la estantería y Lucy Maud Montgomery ganó la partida.

"The blue castle" vio la luz en 1926, fruto de una idea que nació en la mente de Lucy cuatro años antes. 
En julio de 1922, la autora pasó dos semanas de vacaciones en  la localidad canadiense de Bala, un pequeño enclave situado a orillas del majestuoso lago Muskoka. Allí, inspirada por el paisaje que la rodeaba, empezó a tramar por primera vez una historia situada lejos del enclave natural de sus novelas, la Isla del Príncipe Eduardo.
Así nació "The blue castle" y su protagonista Valancy Stirling; una solterona de veintinueve años que ha vivido siempre encerrada entre las paredes de su casa, bajo el férreo control de su familia. Para Valancy, los meses y los años se suceden en una desesperada monotonía y su único medio de escape lo constituyen los libros de John Forster, a quien  lee con deleite, y los sueños que construye en su "castillo azul", un lugar en el que al fin puede ser ella misma.

Lo que ella no espera es que el destino no ha jugado su última carta; en una visita al médico a Valancy le es diagnosticada una enfermedad incurable y apenas la esperanza de un año de vida. Es entonces cuando decide por fin tomar las riendas  y, desafiando a su familia, deja su casa para vivir el tiempo que le queda como ella desea; incluso frecuentando dudosas compañías: como el borracho y salvaje Roaring Abel, su hija deshonrada y al misterioso Barney Snaith, un ermitaño que vive en una cabaña a orillas del lago. Junto a ellos Valancy descubrirá que su castillo azul estaba más cerca de lo que imaginaba. 
                              
Leyendo la montaña de comentarios y reseñas presentes en la red acerca del libro, llegué a la conclusión de que fácilmente podían dividirse en dos grupos: aquellos que nunca habían oído hablar de la novela y aquellos que la conocían y además adoraban.
Vista de la cabaña que
 comparten
Valancy y Barney.
Ahora que ya la he tenido entre las manos no puedo más que unirme al segundo grupo, y es que ¡vaya dosis de optimismo y de alegría me ha proporcionado esta lectura!  Este es uno de esos libros que cierras con una sonrisa de satisfacción en los labios. 
Una historia dulce, sencilla, sentimental en su justa medida y dotada con lo giros inesperados necesarios para hacerte anhelar llegar al desenlace. Como es habitual en los libros de L.M Montgomery, la galería de personajes secundarios está muy bien construida y todos están dotados de una personalidad, un carácter con el que es muy sencillo encariñarse. No os estaré estropeando la novela si hablo de Valancy y Barney como la pareja protagonista. Es un romance previsible desde el comienzo, pero tan bello, que es fácil perdonarle la evidencia a la autora.

Pero más que una historia de amor, más que la historia de una pareja, "The blue castle" es el relato de un despertar a la vida. El despertar de una joven anulada, objeto de lástimas y burlas, que se arma de valor, vence el miedo a la soledad y al que dirán y va en busca de su sueño: sentirse útil, querida y viva al fin; un ser abierto al mundo y a todo lo que este tiene que ofrecerle. 

¿No es una buena premisa para una novela? Por si fuera poco el estilo de Lucy Maud Montgomery hace el resto. Los que hayáis viajado con ella a Avonlea sabréis de su enorme capacidad para describir la naturaleza en todo su esplendor y la influencia que ésta tiene en el carácter de los personajes. ¿Sería Anne la misma sin los paisajes de la Isla del príncipe Eduardo?  ¡A mi me sería prácticamente imposible imaginarla en otro lugar, perdería su fuerza, su alma!
A veces es necesario creer en los finales felices.
Con Valancy, L.M Montgomery sigue el mismo procedimiento y a través de los ojos de su heroína nos traslada a un mundo de ensueño que ya siempre asociaremos con ella. ¡Con que belleza describe el entorno donde está enclavada la cabaña que comparten Valancy y Barney! Sin duda ese porche con vistas al lago donde comparten conversaciones y lecturas al atardecer también sería mi castillo soñado. 

"The blue castle" es una pequeña joya de optimismo. Una fórmula perfecta para creer en nosotros mismos y en las segundas oportunidades. Sin duda otra de las novelas de L.M Montgomery que guardaré con mucho cariño en mi estantería.

¡Muy felices lecturas a todos!

PD. "The blue castle" ocupa el año 1926 en mi Century of books.
PD1. No me olvido de que hoy toca anunciar al ganador del regalo Persephone. He recurrido a Random.org y el clic de la suerte ha recaído en el número 10. Así pues, mi querida Winnifred ¡muchas felicidades! Voy a escribirte de inmediato para que me envíes tus datos y pueda mandarte el libro que prefieras. 
¡Muchas gracias a todos los que habéis participado!