miércoles, 11 de diciembre de 2013

Una Navidad en París...


Como prometido aquí os traigo las fotos que hicimos este fin de semana. No creáis que fue fácil porque las zonas comerciales y el Marché de Noel de los Campos Elíseos estaban abarrotados de gente.
Como todavía me quedan muchos rincones que enseñaros, esta será solo la primera entrega de instantáneas navideñas. ¡Ay! Es que me gusta tanto esta época del año que no me canso de fotografiar cada detalle :) No se si soy yo, que soy una fanática de la Navidad, pero me parece que una magia especial lo envuelve todo durante estos días. 
Ojalá estas imágenes puedan contagiar un poquito de ilusión a los que no gustan mucho de estas fechas y sigan alimentando los sueños de los que disfrutan como niños de las luces navideñas.


Estas son las decoraciones que iluminan los Campos Elíseos. Hay cientos de esferas
como estas a lo largo de la Avenida y todo esta envuelto en una preciosa atmósfera azul.

A ambos lados de la enorme avenida se encuentra el Mercado Navideño.

 Imposible irse sin probar un trocito de Pain d'epice (pretendo hacerlo en casa 

estas navidades así que os dejaré la receta) y una Bretzel dulce recién hecha.
Si como nosotros tienes que hacer algunas compras nada mejor que dirigir tus pasos
hacia el Boulevard Haussmann. Primero entrar en Printemps...


Y después intentar no mirar embobado hacia la cúpula de las Galeries Lafayette.
Veis, este año el abeto se ha plagado de flores y un búho se ha convertido en el rey
de la casa.


Bien abrigados toca salir de nuevo a la calle.  Y es que hay que pasar un poquito de frío si
queremos llegar al paraíso de los golosos...



Por fin en la puerta del salón de té Ladurée toca  fisgonear por la ventana; a ver si hay
suerte y todavía queda alguno de tus pasteles favoritos...



Puede que te pase como a mi y no quede ningún Montblanc (mi perdición dulce)
pero siempre tendrás esperándote una deliciosa taza de chocolate caliente.
 Jean el morrudo tuvo más suerte y se hizo con su pastel favorito!


Al salir a la calle, hileras de abetos iluminados te van mostrando el camino...


Hasta que de repente encuentras la imagen perfecta:
bajo un árbol de Navidad dos desconocidos se están besando



 ¿Puede alguien esperar mejor regalo que un beso?

Y mientras, desde las alturas, la dama de hierro vela constantemente sobre la
ciudad, iluminándola y haciéndola soñar...


 Que disfrutéis al máximo de los días de Adviento y como siempre ¡Felices lecturas a todos!