domingo, 1 de diciembre de 2013

Diario de una dama de provincias de E.M. Delafield.

Todavía me rio al pensar en las dudas existenciales de la
dama de provincias. Es simplemente genial!
Al empezar a leer las peripecias de la Dama de provincias pueden ocurrir dos cosas. La primera (y terrible) posibilidad es que al lector le importe un pimiento su fallida plantación de bulbos, sus problemas con la cocinera y sus continuas rencillas con Lady Boxe. En ese caso lo mejor es que se separe sin rencor de su ejemplar y lo lleve a una librería de segunda mano. 
Con un poco de suerte el libro caerá en manos de un nuevo lector que reaccionará de forma muy distinta; no solo querrá saber que ocurrió con los bulbos, la cocinera y la pérfida lady Boxe, sino que quedará tan encantado con la dama de provincias que acompañarla durante un solo  año le sabrá a muy poco.

En el caso de que todavía no hayáis oído hablar de ella, dejadme que os la presente. La dama de provincias no tiene nombre, bueno supongo que si, pero ante sus lectores prefiere permanecer en el anonimato. Lo que si tiene es un marido algo apático, unos niños traviesos pero adorables, una niñera francesa demasiado sensible y unos vecinos siempre dispuestos a alterarle la existencia
Pequeño pueblecito de Devon, lugar
de la acción.
¿Veis la postal de la derecha? Bueno, pues podéis situar a los personajes exactamente en ese pueblecito, alrededor de 1930.
Viendo el panorama, podréis imaginar que en ese vecindario no suele pasar gran cosa. Y estaréis en lo cierto.
Pero no preocuparos por el aburrimiento, la mirada aguda de la Dama de provincias puede convertir la monótona vida de un pueblecito inglés, en un desfile de momentos memorables capaces de arrancarte más de una carcajada.

Llevaba queriendo leer este libro muchísimo tiempo y cuando gracias a Cargada de libros me enteré de que iba a ser publicado en castellano me llevé la alegría del mes. Dada mi debilidad por Inglaterra, la literatura de entre-guerras y los relatos "domésticos", era bastante previsible que me gustase... ¡Y así ha sido! Me he enamorado absolutamente de este delicioso librito. 
La dama de provincias en plena
faena diario en mano.
Haced la prueba y abridlo por cualquiera de sus páginas. Estoy segura que alguna de las frases os dibujará una sonrisilla en la cara. Si es que no puedo dejar de alabar el humor inglés; sutil, mordaz, parco en palabras y directo a esa fibra sensible que te hace soltar la risotada. 
E. M Delafield, que guarda reservada una buena dosis, lo utiliza de forma brillante para retratar a su atípica heroína. ¿Acaso pensabais que la vida de una dama era un camino de rosas? Basta con abrir este diario para darse cuenta de los "graves" problemas a los que se enfrenta.

Sus compromisos sociales están lejos de ser brillantes, su pelo tiene una peligrosa tendencia a estar siempre hecho un desastre y encima su economía familiar es bastante precaria. ¿Como puede una mantener el estatus que le corresponde? Y más teniendo como vecina a la elegante y altiva Lady Boxe, que siempre está dispuesta a restregarle sus miserias por la cara. Menos mal que la Dama de Provincias siempre sale del atolladero con poquita cosa y con un enorme sentido del humor. Podría citar mil episodios que me han hecho reir: sin duda cuando casi se ahoga en el sur de Francia es mítico; pero mis momentos favoritos son sus encontronazos con Mademoiselle, la niñera. ¡Adoro cada una de las intervenciones de ese personaje!

Ya se que pensareis que los problemas de la dama de provincias son algo frívolos y aún lo pensareis más al saber que tiene para ayudarla un equipo de salvación doméstica: cocinera, criada y niñera. Pero es casi imposible no cogerle cariño y juzgar su lado superficial. Será lo que sea, pero lo que más me ha gustado de ella es que no es en absoluto una cabeza hueca. 
Detrás de sus comentarios insustanciales, se esconden reflexiones mucho más serias sobre el papel de la mujer en sociedad, la política y la hipocresía que se oculta tras las buenas maneras. Además es una lectora empedernida que puede aportar buenas pistas de lectura. (como bien ha hecho Carmen)

Con el diario acabado, no me ha extrañado nada que Lady Rhondda encargase escribir a E. M Delafield algo parecido. Si habéis echado un vistazo a la contraportada vereis que en su origen El diario de una dama de Provincias apareció publicado como columna semanal en la transgresora revista femenina Time and Tide
Como me gusta esta foto de E.M Delafield!
Su propia vida inspiró el personaje de la dama
de provincias y aqui definitivamente aparece
como toda una Lady.
Su directora Lady Rhondda la había creado en 1920 y pronto hizo de ella una publicación pionera en la prensa femenina. En sus páginas no solo se limitó a mostrar las ultimas tendencias en el vestir y consejos domésticos diversos, sino que aportó a sus lectoras una valiosa miscelánea de artículos sobre política, problemas sociales y cultura. La mujer británica acababa de acceder al voto (parcial en 1918, definitivo en 1928) y publicaciones como Time and Tide la ayudaron a comprender el mundo que la rodeaba y los desafíos a los que debía enfrentarse.
Nombres tan destacados como Rose Macaulay, Bernard Shaw, Rebecca West, Vera Brittain, Winifred Holtby o Virginia Woolf colaboraron con artículos, críticas y pequeñas piezas literarias.
E.M Delafield por su parte, cumplió con creces al aportar con su columna un toque de frescura y humor, no exento del tono reivindicativo de la publicación. 
84 años después aún podemos disfrutar de su valioso trabajo. Un diario que es el vívido retrato de la vida en la campiña inglesa de entre-guerras y de las tribulaciones de las mujeres que la habitaban: la madre de familia, la aristócrata snob,  la anciana conservadora o la feminista a ultranza que rechaza los roles tradicionales. Un panorama que sorprendentemente, y a pesar del paso del tiempo, no parece haber perdido ni una pizca de actualidad.

Si os animáis con el Diario espero que disfrutéis con él tanto como yo. Solo nos quedará cruzar los dedos para que Libros del Asteroide siga publicando el resto de las aventuras de la Dama de Provincias. Gracias al cielo que Delafield fue una prolífica escritora y nos quedan trabajos suyos para rato :)

¡Muy felices lecturas a todos!