domingo, 13 de octubre de 2013

Evelina de Frances Burney

Un preciosidad de edición!
Siempre que leo una novela de Jane Austen no puedo evitar preguntarme ¿pero Jane como pudiste escribir algo así? ¿de donde sacaste la inspiración? 
Es evidente que ella no va a poder contestarme (y espero que no lo haga nunca porque los espíritus y yo no nos llevamos demasiado bien); pero afortunadamente disponemos de numerosos estudios, biografías y por supuesto de la recopilación de sus cartas para  dar respuesta a nuestros interrogantes. 
Gracias a esta extensa bibliografía podemos rastrear no solo el proceso de su formación como escritora sino también los autores que la influenciaron e inspiraron. Entre todos ellos, un nombre tuvo una influencia vital en la futura carrera literaria de Jane, el de la novelista Fanny Burney.

Fanny, al igual que Jane, también fue una escritora precoz y escribió desde muy joven odas, obras de teatro, canciones y poemas; todo ello bajo la influencia de su padre Charles Burney, un reconocido compositor y musicólogo de la época. Los más célebres artistas de su tiempo como David Garrick , Sir Joshua Reynolds, James Boswell o Samuel Johnson  visitaban el hogar de los Burney y Fanny anotaba cada una de esas visitas en el diario que comenzó a escribir a la edad de 16 años.

En 1778 cuando Fanny contaba con 26 años escribió en él lo siguiente:
"este año ha tenido lugar un suceso de gran relevancia. A finales de enero; el mundo literario ha sido bendecido con la primera publicacion de la ingeniosa e inteligente Fanny Burney. En el futuro se recordará este momento como el de máximo esplendor artístico de esta isla. Esta admirable autora ha titulado su obra "Evelina, o la entrada de una joven al mundo".
Puede que este título suene grandilocuente dado el conocimiento tan limitado que una mujer tiene del mundo, confinada como está a la esfera privada y doméstica. Pero solo puedo decir que he intentado retratar las aventuras a las que una joven puede estar expuesta. No pretendo mostrar el mundo tal y como es, sino como aparece a los ojos de una chica de 17 años." 
The mall in St James's Park, Thomas Gainsborough
Esta chica a la que alude Fanny, fue bautizada con el nombre de Evelina, y consiguió convertir a su autora en una exitosa escritora. Veamos su historia:

Evelina es una joven bella e inocente que ha sido criada en el campo bajo los tiernos cuidados de un reverendo. Huérfana de madre y desheredada por un padre noble al que ni siquiera conoce, la joven está acostumbrada a  vivir una plácida y retirada existencia.

Más todo cambia cuando recibe una invitación para pasar la temporada en Londres. Muy pronto la inocencia y la belleza de Evelina atraerá a toda una cohorte de pretendientes, y su  verdadera identidad será la comidilla de la temporada.  Pero poco a poco Evelina ira dándose cuenta de que tras la fachada de lujos, diversiones y buenas maneras del bello mundo, se esconde un entramado de falsedad y maldad que deberá evitar a toda costa; no solo para permanecer fiel a sus principios, sino para conservar intacta su reputación y conseguir ocupar en el mundo la posición que merece.



Vauxhall Gardens, Thomas Rowlandson
Una de las cosas que más me sorprendió mientras iba leyendo, es que esta novela date de 1778. 
Mira que me daba un poco de miedo encontrar una prosa envarada y lenta, con las características propias del XVIII, pero nada de eso! No os podéis imaginar lo fácil y accesible que resulta su lectura. La forma epistolar de la novela le da aun más agilidad y ha sido una verdadera delicia leerla. 
Eso si, antes de continuar debo decirlo: Querida Fanny, ¿podría haberle pasado algo más a la pobre Evelina? Ni respirar ha podido la chiquita en toda la novela!

Claro que también es comprensible. Imaginad a la inocente y sensata Evelina, acostumbrada a llevar una vida retirada en el campo, y de pronto verse perdida en medio de la vorágine londinense. Se veían venir los problemas y ahí están desde el primer momento. Malentendidos, equívocos y enredos hasta decir basta. Y es que claro, entre la falta de educación mundana de Evelina y las compañias que se ve obligada a frecuentar, no es extraño que la pobre se lleve un susto a cada instante.


Evelina
Sin duda ese es uno de los puntos fuertes de la novela; la maravillosa galería de personajes, que crea Burney. Algo caricaturales si, pero  inolvidables. Tenemos a Evelina, la bella e inocente heroína (demasiado perfecta para mi gusto), a Lord Orville el caballero enamorado, a Sir Clement Willoughby el canalla que quiere seducirla (¿no os recuerda a otro Willoughby despreciable?), a Madame Duval y el capitán Mirvan los encargados de poner el toque humorístico y grotesco de la historia... Así podría ir enumerando a todo el reparto de fantásticos personajes que hacen de Evelina  una novela llena de frescura. 

Creo que la sátira de Burney es aun más divertida que la de Austen aunque sin duda mucho más cruel. ¡Hay que ver la de barbaridades que suelta el Capitan Mirvan por su boca! sobre todo cuando habla sobre la posición de las mujeres...¡Le odio!

Pero si esas pinceladas de humor son una de las genialidades de Evelina, lo que más me ha gustado es que la novela es una verdadera ventana al Londres de finales del XVIII. Si en las novelas de Austen nos vemos limitados al mundo de la gentry rural, Fanny Burney amplia sus miras, no solo en la categoría social de sus personajes sino en los decorados donde los sitúa. Los hace salir de los salones para guiarlos, y a nosotros con ellos, por todos los lugares de atracción de la época. Casi puedes respirar el ambiente de esas veladas en los jardines de Ranelagh o de Vauxhall. Nos vemos inmersos en un torbellino de eventos sociales que muestran a la perfección la existencia disipada y placentera de la alta sociedad londinense.

Pero al mismo tiempo, aportando un gran realismo a la historia, también somos testigos de la existencia más modesta de la clase media londinense representada por la familia Branghton y de la situación de desamparo y  pobreza, encarnada por el Señor Macartney. Este es sin duda uno de los aspectos que más me ha gustado de la autora. Su deseo de abrazar la sociedad que retrata al completo. 
Así, al final del paseo por este Londres de diversiones y enredos, entendemos el objetivo de Burney al titular su obra "la entrada de una joven dama en sociedad". Evelina es una novela de aprendizaje; de la llegada a la madurez de una jovencita y de las trabas que encuentra en su camino hacia la felicidad. 


Bellezas de la época
Y más allá de la historia de amor y de los divertidos enredos, lo que Burney nos regala es un pedacito de un Londres de antaño que sigue vivo entre las páginas de Evelina por mucho que pasen los años.

Sin duda la recomiendo a todos los entusiastas de Jane Austen. Estoy segura de que pronto encontraran las similitudes y las diferencias entre ambas autoras y disfrutarán de ambas.

Además la maravillosa edición de la editorial d'Epoca es todo un incentivo para leer Evelina. No solo tiene unas ilustraciones preciosas, sino una introducción y numerosos pies de página que permiten situarnos en el contexto de la novela y enriquecer aún más la lectura. Este es uno de esos ejemplares para conservar y legar a las generaciones venideras.

Y por hoy nada más! Que terminéis de pasar un fantástico domingo y buen inicio de semana :)