martes, 25 de junio de 2013

The Crowded Street de Winifred Holtby

París. 9.00 de la mañana. El termómetro apenas alcanza los 13° de temperatura y aquí me tenéis disfrutando de un café calentito y con ganas de echar mano de la manta que no pensaba tener que usar hasta la llegada  del otoño. Pero bueno  ¿acabamos de celebrar San Juan o San Patricio? Menos mal que no temo al frío ni  a  la lluvia :)

Dicen que estas temperaturas algo anormales se deben a una corriente de aire frío que nos está llegando desde Reino Unido. Vaya hombre! Estos vientos ingleses se podrían haber ahorrado la visita, o al menos haberla acompañado con  alguna nubecilla de scones y mermelada. 
Como no ha sido el caso, me encargo yo misma de completar el ambiente british y os invito a disfrutar de un nuevo libro Persephone.  Hoy toca el n°76 de su catálogo, una novela publicada en 1924 bajo el título The crowded street.

Su autora Winifred Holtby tenía 26 años cuando la escribió. No hacía mucho que se había instalado en un piso de Bloomsbury junto a su gran amiga Vera Brittain. Ambas,  recién graduadas de Oxford, se habían propuesto cumplir el sueño de vivir de su pluma. Así fue como vio la luz The crowded street, uno de esos primeros intentos de Winifred por hacerse un hueco en el mundo literario. 

El resultado fue un libro con muchos rasgos autobiográficos donde la protagonista debe hacer frente a muchos de los desafíos que la propia Winifred y Vera conocieron. La historia transcurre en un pequeño pueblo de Yorkshire entre 1900 y 1920 y su protagonista no es ni mucho menos una heroína de novela al uso.

Muriel Hammond nunca ha sido una chica bonita. Por si esto no fuese suficiente desgracia, su profunda timidez le impide relacionarse y hace de ella un verdadero fracaso social. Como todas las jovencitas de su edad tiene sueños, aunque un tanto alejados de lo que se espera de ella. Y es que estudiar matemáticas, ser astróloga o destacar en la Universidad son aspiraciones que no tienen cabida en los planes que su madre ha trazado para su futuro. Muriel solo necesita una preparación, la de resultar atractiva a los ojos de un futuro marido.

Una buena lectura para empezar el martes
Pero a pesar de sus esfuerzos, los escasos encantos de Muriel no son suficientes para atrapar a un enamorado. La guerra estalla y los hombres jóvenes de toda una generación van cayendo en el campo de batalla. Las jóvenes casaderas deben entonces hacer frente a otra lucha encarnizada, la de conseguir un esposo entre los supervivientes de la masacre. 

Los años pasan y Muriel se resigna a ser una solterona. Pero la guerra ha traído consigo nuevos caminos para las mujeres. El camino del trabajo, de la independencia e incluso  el de  la soltería libremente escogida.  ¿Tendrá Muriel el coraje de coger las riendas de su vida y cumplir sus sueños lejos del plan que otros han impuesto para ella?



Leyendo la introducción de mi ejemplar de la novela (editorial Virago) comprobé que Winifred no quedó muy satisfecha con su novela.  En su opinión "solo algunas cosas pasables podían destacarse de un libro que parecía una gelatina que no acababa de solidificar". Dudo mucho que la Señorita Holtby pueda oírme, pero no puedo dejar de decirle que hay cosas mucho más que aceptables en su novela; Oh si! Por supuesto que las hay. 
Nuestra tímida Muriel Hammond
No lo voy a negar, el personaje de Muriel es demasiado aburrido, plano e influenciable como para cogerle aprecio por si mismo. Fijaos que significativa es la forma en la que Muriel se describe a si misma: "Siempre hay algunas personas que bailan y otras que permanecen sentadas junto a la pared". Así es nuestra protagonista.  Mientras el resto de personajes triunfan en la esfera social y acumulan pretendientes; o se enfrentan a las convenciones y luchan por llevar la vida que desean o trágicamente fracasan en su búsqueda de la felicidad, Muriel se resigna a esperar.

Podría parecer que esta personalidad sea un inconveniente para el disfrute de la novela pero nada de eso. Es precisamente esta confrontación de una protagonista  débil frente a personajes fuertes y decididos lo que da a la novela toda la fuerza y el sentido que necesita. A lo largo de los años, desde su paso por el colegio hasta su madurez, observamos expectantes como Muriel se deja influenciar por unos y otros. Siguiendo los consejos de su madre y del círculo que la rodea, permanece en el pueblo esperando al hombre que cambie su vida; renuncia a la Universidad pese a los consejos de la valiente Delia y ve como llega la treintena sin haber vivido verdaderamente. 
!Que frustrante era ir pasando las páginas esperando ansiosa el momento en el que Muriel por fin tomase las riendas de su vida! 

Frustrante pero en absoluto aburrido. Porque a pesar de que  el argumento no esconda misterios ni hechos impactantes, el talento de Holtby como narradora nos hace implicarnos de inmediato con la historia. Todo encaja perfectamente en el ambiente sofocante de ese pequeño pueblo de provincias llamado Marshington.  La desolación de esos páramos ventosos y de las aldeas aisladas aterra; y el inmovilismo y el apego por las viejas costumbres de sus habitantes, nos hacen desear escapar de inmediato de allí mientras arrastramos a Muriel con nosotros.  


El pueblecito de Marshington
Pero muchas cosas deben suceder para que finalmente nuestra protagonista decida reaccionar; deberá enfrentarse al estallido de la guerra, a dolorosas perdidas y a profundos desengaños. Sin embargo,  todos los malos momentos merecen la pena ante el fantástico y esperanzador final.
Y es que el libro constituye un precioso testimonio de la vida de aquellas mujeres cuyo horizonte estaba delimitado únicamente por el matrimonio.  La guerra condujo a muchas a una soltería forzosa pero también dio a otras la oportunidad de elegir libremente su independencia. Ante ellas se dibujó el desafío de reinventarse y realizarse como persona, muy lejos de aquel único título al que una jovencita podía aspirar, el de "esposa de".


Esta frase de la novela me encantó y refleja perfectamente el mensaje que Winifred Holtby quería compartir "a perfect marriage is a splendid thing, but does not mean that the second best thing is an imperfect marriage". Al final nuestra Muriel tendrá a su ansiado pretendiente, pero ¿y si finalmente no lo necesita para ser feliz?

Winifred Holtby
Winifred Holtby nunca se casó y siguió escribiendo hasta su prematuro fallecimiento a los 37 años. En The crowded street podemos encontrar esas inseguridades de su juventud ante un futuro incierto, esas ansias de volar con alas propias y el nacimiento de un talento innegable como escritora. Si Holtby fue capaz de trazar una buena novela con una protagonista como Muriel, no puedo ni imaginar el gran momento de lectura que me espera con South Riding, la que es considerada su obra maestra.

Si os atrevéis con el inglés no dudéis en darle una oportunidad a esta autora. Lamentablemente sus novelas no están traducidas al castellano (a menos que sea alguna edición antigua y probablemente descatalogada); pero si queréis conocer a Holtby, a su inseparable Vera Brittain y a todas aquellas mujeres que debieron hacer frente a las terribles repercusiones que la IGM tuvo en sus vidas, leed Ellas solas de Virginia Nicholson. Aquí os dejo un artículo que habla sobre este precioso y emotivo ensayo, que estoy segura os cautivará.

Muy felices lecturas a tod@s!