lunes, 21 de diciembre de 2015

Preparativos antes de Navidad y algunos libros nuevos

Un año más, Navidad en París
¡Hola a todos! 
Creo que ya os lo he dicho muchas veces, pero no puedo evitar repetirme ¡adoro el mes de diciembre! 
Septiembre me gusta por los nuevos comienzos y octubre por sus preciosos colores, pero sin duda mi época favorita del año es esta. Diciembre está lleno de pequeñas tradiciones que me encanta respetar año tras año; de detalles y costumbres que traen a mi memoria algunos de los momentos más queridos de mi infancia. Quizá por eso lo espero siempre con tanta ilusión.
Este año he vuelto a cumplir con el calendario de adviento, con el montaje de mi mini árbol, con la búsqueda de regalos y, como no, con los paseos nocturnos bajo las luces navideñas. Sin embargo, estos preparativos en París son solo el primer acto de lo que está por venir; del mejor momento de todos, el de la vuelta a casa. El día 23 Jean y yo volamos hacia Alicante y estamos desesperados por que llegue el momento de aterrizar.

Ahora que la Navidad ya está a la vuelta de la esquina, no quería irme de Francia sin compartir con vosotros algunas cositas. La primera de ellas es enseñaros algunas de las decoraciones navideñas de este año, en especial la del gran abeto de las Galeries Lafayette. El momento en el que se desvela su decoración es todo un acontecimiento para los parisinos, y lo cierto es que año tras año consiguen impresionarnos. Ya son cuatro los abetos que he visto desde que llegue aquí; el primero estaba decorado con diamantes, el segundo con flores y animales, el tercero (invertido) fue sin duda el más original y este, ha sido el año  del espacio; de sus planetas, estrellas y satélites. ¡Cómo se nota que Star Wars está de regreso!
Los abetos de los tres últimos años. El de esta Navidad podéis
verlo en las fotografías que abren la entrada.
Otra de las cosas que quería enseñaros son los últimos libros que he ido incorporando a mis estanterías; los últimos del año. Algunos vinieron conmigo desde España en la maleta de noviembre y otros provienen de  mis recientes correrías por las librerías parisinas. Tres son nuevos y cinco de ocasión. Os los presento con más detalle.

A falta de frío y de nieve en la vida real...yo misma me encargo de ponerla 
El primero de ellos es Ennui de Maria Edgeworth, un clásico del siglo XVIII que estaba deseando comprar desde que lo vi en el catálogo de Ático de los libros. La novela cuenta la historia de un joven conde quién, víctima del aburrimiento, decide emprender un viaje a Irlanda. Allí  es donde precisamente encontrará los antídotos contra su mal: amor, aventuras y un trabajo. 

En cuanto a Ana y la casa de sus sueños de Lucy Maud Montgomery creo que necesita poca presentación. Este es el quinto libro de la saga de Anne Shirley y tenía que traerlo conmigo. Todavía tengo pendiente releer el cuarto tomo Ana la de Álamos ventosos, pero creo que los reservaré ambos para la próxima primavera. Creo que es la mejor época del año para leer las aventuras de Ana.

Una compra impulsiva se coló también en mi cesta, La viola de Tyneford House de Natasha Solomons. Escudriñando entre las estanterías de la Fnac de Alicante vi varias ediciones muy bonitas y llamativas de la editorial Alianza. Si no recuerdo mal los títulos eran Un invierno en París de Imogen Robertson, Los secretos de la felicidad de Sarah Dunn y La viola de Tyneford House. La sinopsis de esta última hizo que me atreviese a comprarla sin conocer a la autora y sin saber nada más. Una refugiada austriaca consigue salir de Viena en 1938 y llegar a Inglaterra. Ya sabéis IIGM e Inglaterra, suficientes ingredientes para tentarme.

De islas y marineros.
Y después de las compras de libros nuevos pasamos a los de ocasión. El primero que compré en The Abbey Bookshop fue The house by the Thames de Gillian Tyndall. Me encantó la premisa de este libro, contar la historia de Londres a través de los avatares de una vieja casa situada a orillas del Támesis. 
Cómo esta se fue transformando desde los tiempos de Shakespeare hasta los días grises del Blitz, y como sus habitantes vivieron y observaron los acontecimientos a través de sus ventanas. Ya os contaré si parece tan apasionante como aparenta. 

Después le llegó el turno a Sarnia de G.B. Edwards ¡cuánto tiempo le he estado dando largas a este libro! Dí con él cuando me puse a buscar historias ambientadas en la isla de Guernsey (la sombra de El país del delfín verde es muy alargada), y a pesar de tenerlo bien anotado fui posponiendo eternamente su compra. Al final lo vi en Gibert por tres euritos y lo traje conmigo. Esta es la historia de un excéntrico personaje Ebenezer Le Page; un pescador muy observador, que dejó anotado en un cuaderno su historia y la de su isla, desde 1880 hasta 1960.  Veremos si me arrepiento de haber esperado tanto para leerla.

Y una nueva adquisición para mi biblioteca Edith Wharton, Las bucaneras.  Mi relación con Wharton se remonta muchos años atrás, cuando leí La edad de la inocencia. No se si es porque lo leí siendo muy joven, pero recuerdo que la novela me gustó sin más. Tuvieron que pasar muchos años para que le diese de nuevo una oportunidad a Wharton y esta vez si que fue la buena. El pasado mes de mayo leí La casa de la alegría y adoré ese libro (a ver si en estos días cuando esté en Alicante recupero mis notas sobre él y hago una pequeña reseña; me gustó tanto que me sabe muy mal no dedicarle su propia entrada). Después de este coup de coeur necesitaba seguir descubriendo la obra de Edtih y esta vez  le he dado una oportunidad a Las bucaneras. La historia de un grupo de ricas herederas americanas quienes, a finales del siglo XIX, parten a Inglaterra en busca de marido y posición. Presiento que me va a gustar muchísimo.

El último título de ficción recae en todo un clásico francés al que he llegado de forma
Un auténtico regalo.
inesperada, Pêcheur d'Islande de Pierre Loti. Ya lo he leído, he disfrutado de cada una de sus páginas y se ha convertido en una de mis mejores lecturas del 2015. No voy a deciros más porque tendrá su propia y merecida entrada.
Y el broche final lo pone Entre les livres de Virginia Woolf. Ya sabéis que adoro a Virginia, aún más desde que leí sus diarios de adolescencia. Encontré este libro en Gibert y me fue imposible no comprarlo. 
En él se recogen las primeras críticas literarias que Virginia escribió en distintos periódicos y revistas. Gracias a ellas consiguió los primeros ingresos de su pluma y empezó a abrirse camino en el mundo literario londinense. Sobran las palabras, tenía que tenerlas conmigo.

Hasta aquí el repaso al montoncito de libros. Espero poder dar buena cuenta de ellos en 2016 y compartir impresiones con vosotros en los próximos meses. 
La última cosa que quería  contaros antes de ponerme a hacer las maletas y dejar el piso adecentado hasta la vuelta, es el título de mi próxima reseña. La última del año y sin duda la que ha sido una de las lecturas más importantes de mi 2015, Testament of Youth de Vera Brittain. Si consigo tenerlo todo listo podréis leerla el próximo miércoles. Espero de corazón que disfrutéis de la entrada y que consigamos entre todos hacer que alguna editorial se atreva a traducirlo al castellano.

Me despido pues hasta el miércoles con un beso enorme para todos. 
Muy felices lecturas y felices preparativos navideños.

¿Ya tenéis todos el árbol, el acebo y el muérdago preparados? ¡Rápido que ya queda
nada!