jueves, 3 de diciembre de 2015

Notas de noviembre

Después de unas semanas tristes y vacías, por fin he recuperado fuerzas y aquí estoy de nuevo. Me hubiese encantado escribir antes, pero de veras que me resultaba imposible hilar dos líneas seguidas. Para despedir este aciago noviembre, aquí teneis unas cuantas notas de las (pocas) cosas que me han gustado y he podido disfrutar este mes. Vamos allá.

- A principios de noviembre pude visitar la nueva exposición temporal del Palais Galliera "La mode retrouvée". Una muestra que recoge las más exquisitas prendas del armario de la célebre Comtesse Greffulhe. Musa de Proust, a quién inspiró el personaje de Oriane; modelo de belleza e icono de estilo, la Comtesse Greffulhe encarna en si misma todo el esplendor de la Belle Époque. Ya sabeis que este breve lapso de tiempo, que discurre entre 1871 y 1914 aproximadamente, es mi favorito en lo que a indumentaria se refiere, y ver reunidos los más imponentes vestidos de Lanvin, Worth, Doucet y Poiret fue una experiencia maravillosa.  


Instantáneas de la exposición.
- Otra de las cosas con la que más disfruté en noviembre fue el cine. Vi bastantes películas porque perderme en la pantalla era una de las cosas que más me reconfortaba. No más noticias, no más discursos. Solo algunas de mis películas favoritas: El bazar de las sorpresas, Sabrina, Con faldas y a lo loco, Mary Poppins... y un valioso descubrimiento, Mustang de Deniz Gamze ErgÜven; una película turca que descubrí gracias a Violeta
Mustang cuenta la historia de cinco hermanas que crecen en un pequeño pueblo turco a orillas del mar negro. El paso de la niñez a la adolescencia y sus deseos, el peso de las tradiciones, las ansias de libertad...todo está perfectamente dibujado en esta película de delicada belleza. Pocas alabanzas puedo añadir a las que ya apuntó Violeta. Tenéis que verla.


Preciosas fotografías de la película

- Y sin duda, lo que más ilusión me hizo en noviembre fue hablar de mi pequeña biblioteca particular en el blog Notas para lectores curiosos. Cuando Elena me propuso participar apenas podía creérmelo y me ha encantado aportar mi granito de arena. Aquí podéis leer la entrada y escudriñar un poco entre mis estanterías. 


Mi rincón de la literatura inglesa.

La pintura del mes no podía ir dedicada a nadie más que a París. Jean Béraud pintó como pocos  el espíritu de la ciudad y de sus gentes. La vida fluye tranquila en sus lienzos, en escenas de la vida cotidiana, como esta capturada a las puertas de un teatro. Centro neurálgico de la vida cultural y social parisina.


Primeros días de invierno capturados en Le boulevard des Capucines devant
le Théâtre du Vaudeville
Imágenes llenas de vida y alegría que podes disfrutar también en este excepcional vídeo filmado por las calles del París de los años 20. 

Y para terminar, como de costumbre, lo leído durante el mes. Para que os hagáis una idea, los tres primeros libros los leí antes del día 13. Después, imposible leer nada, por más que lo intentase. La concentración y la calma necesaria para la lectura brillaban por su ausencia. El momento en el que volví a perderme entre las páginas de un libro llegó con El castillo en la colina de Elizabeth Goudge; quizá por eso recordaré con muchísimo cariño este título.


Pocos, pero bien escogidos.
Tren nocturno a Lisboa de Pascal Mercier fue uno de los libros que me recomendasteis a principios de año en la lista del aniversario del blog. En este caso fue una recomendación de Agnieszka. Me perdí completamente en la historia del profesor Raimund Gregorius, en ese instante en el que ve bajo la lluvia a la mujer del abrigo rojo; me perdí y reflexioné con cada uno de los escritos de Amadeu de Prado, con los entresijos de su historia; y casi desde el primer momento, me enamoré de Lisboa. El día que viaje hasta allí llevaré conmigo la novela. 4/5

Flores para la señora Harris de Paul Gallico fue una lectura deliciosa. No esperaba menos de Paul Gallico después de que me enamorase con The lonely. En esta ocasión se trata de una comedia ligera donde los sueños cumplidos son los protagonistas. Una galería de personajes encantadores, encabezados por la inolvidable señora Harris, y los preciosos decorados de París hacen el resto. A ver si saco tiempo la semana que viene y os cuento con más detalle en la reseña. 4/5


Ragtime de E.L Doctorow es una auténtica explosión. La devoré de una sentada. Es una novela ágil y colorida, que esconde bajo el signo del humor, una implacable crítica del sueño americano. El estilo de Doctorow es original e impecable. Me encantó su capacidad para entrelazar personajes y datos históricos con los hilos de su obra de ficción. Henry Ford, Freud y Jung, Houdini, Evelyn Nesbit...todos aparecen por las páginas de Ragtime, influyendo en menor o mayor medida en la vida de los personajes protagonistas. 
Por momentos, la novela me recordó a Manhattan Transfer; por su rapidez y por el complejo caleidoscopio de lugares y personas que describe, todos ellos deambulando y buscando su sitio en el despiadado Nueva York de principios de siglo XX. De veras, muy muy recomendable. 4/5

Y para terminar, El castillo en la colina de Elizabeth Goudge del que os hablaré con calma en su propia entrada.  Solo adelanto algunos ingredientes para que veáis que era casi imposible que no me gustase: Londres, 1940, albores de la IIGM. Lo dicho, una apuesta segura.


Por ahora nada más. Solo agradeceros una vez más todos los mensajes y muestras de cariño que me habéis mandado durante todos estos días. De corazón, ¡muchísimas gracias!


Adiós noviembre. No es culpa tuya, pero que ganas tenía de dejarte atrás. (Fuente)