domingo, 16 de noviembre de 2014

¡A casa!

Antes del despegue cuando todavía era feliz.
Momento pre-turbulencias.
¡Hola a todos! 
Antes que nada os pido disculpas por no haber  contestado todavía vuestros comentarios en las últimas entradas; me hace muchísima ilusión el cariño con el que acogéis y comentáis cada publicación y me sabe muy mal demorar tanto el contestaros... (esta tarde recuperaré conversaciones pendientes).
El principal motivo del desaguisado es que durante estas últimas semanas he tenido que ponerme las pilas y adelantar horas de estudio, porque hoy, por fin…¡os escribo desde Alicante!
Han pasado muchos días desde la última vez que estuve aquí, allá por principios de agosto, y no os podéis imaginar las ganas que tenía de pisar mi casa.

Ayer de buena mañana cogimos nuestro vuelo en el aeropuerto de Orly y pusimos rumbo al sur. Yo iba con mi estrés habitual antes de volar, y aunque crucé los dedos de todas las formas posibles, los de los pies incluidos, no tuve buena suerte. Hacía un viento de mil demonios y las turbulencias fueron lindas de ver. 
Yo que me había pertrechado de buenas lecturas para disfrutar del viaje, vi mi gozo en un pozo. Os prometo que no leí ni cuatro líneas seguidas. Ni siquiera de las aventuras de la Dama de provincias que tanto me gustan. Menos mal que las fotos de las revistas tuvieron en mi un efecto más calmante.
De no haber sido por Jean, os juro que al aterrizar en El Altet hubiese besado el suelo cual sumo pontífice :)


"Hacer una pausa, reflexionar y maravillarse".
¿acaso eso no es lo que proporciona una buena
lectura?
Como voy a estar por aquí bastantes días he pensado aprovechar la ocasión para invitaros a dar un paseo por mi ciudad. Encontraréis en la visita mi recorrido habitual de librerías, compras literarias, buenos sitios para merendar y un poquito de mar. Espero que os guste y os sea útil por si algún día recaláis por Alicante.  

Por hoy nada más, me despido deseando que paséis un gran fin de semana y como siempre muy buenas lecturas. ¡Un beso grande!

PD. En el aeropuerto compré por primera vez la revista francesa Simple Things y me ha conquistado completamente, tanto su estética como su contenido. 
El lema de la publicación es disfrutar "el placer de las cosas simples" y para mi no podría tener uno mejor. Me ha recordado muchísimo a la revista The lady y una de las mejores sorpresas que me han dado sus páginas es encontrar la fotografía que veis a la derecha, ¡una buena montaña de libros grises recomendados en la sección de lecturas! Si es que el amor por Persephone se contagia.