jueves, 8 de octubre de 2015

Notas de septiembre

Una escapada a Montpellier me ha tenido desconectada durante la primera semana de octubre pero, aún no es demasiado tarde para ponerle el broche final a septiembre con unas cuantas notas. Vamos a allá.
Escenas de la película donde
podéis admirar el precioso vestuario 

- Este mes por fin he podido ver Testament Of Youth, una película que esperaba con impaciencia desde principios de año y que temí nunca se estrenaría en Francia. Decir que ha merecido la espera es quedarme corta; los actores, la fotografía, el vestuario y el guión son impecables y respetan con fidelidad las conmovedoras memorias de Vera Brittain. No quiero adelantar nada más porque os hablaré con más detalle de ellas en la entrada que estoy preparando sobre el libro. Mientras tanto, por si todavía no lo habéis hecho, no dejéis de pasaros por los rincones de MagratMinea, y Polly. Ellas ya han podido ver la película y hablan con mucho sentimiento y razón sobre sus impresiones. 

- Otro de los grandes acontecimientos del mes ha sido la lectura de Hijas y esposas de Elizabeth Gaskell en el seno del Club Pickwick. Reservaba con mucho mimo esta lectura porque junto a Ruth eran las dos últimas novelas de Elizabeth Gaskell que me quedaban por leer. ¡Me apena tanto pensar que muy pronto ya no tendré más historias de Gaskell por descubrir!
Pronto tendréis la reseña de Hijas y esposas haciéndole compañía a las otras novelas de la autora que ya han aparecido en el blog: Norte y Sur, Las Confesiones de Mr. Harrison, Los amores de Sylvia y Mary Barton. Si todavía no os habéis atrevido con Gaskell ¡no lo dudéis! Seguro que no os defrauda.

- Otra de las cosas que más me ha gustado descubrir durante el mes de septiembre ha sido el último documental de Yann Arthus-BertrandHuman. Una experiencia que muestra la cara más oscura y también la más hermosa del ser humano. A través de imágenes majestuosas y de testimonios personales, los protagonistas de Human hablan desde todos los rincones del planeta sobre el amor, la soledad, la amistad y la muerte; de la ira, la esperanza y del miedo. De todas las emociones y experiencias que nos hacen humanos y que nos igualan a pesar de nuestras diferencias.  Jean y yo vimos la versión reducida que se emitió con motivo de su estreno en France 2, pero la versión íntegra está disponible en youtube y con subtítulos en español. Si tenéis la ocasión no dejéis de verlo, es fascinante y encoge y ensancha el corazón a partes iguales.

- Otro hallazgo que me alegró el día por su belleza, fue este artículo de The Atlantic. En él se habla del misterioso descubrimiento de unos negativos que una chica hizo en una tienda de antigüedades. La propietaria compartió las fotos reveladas en su perfil de facebook y pronto las incógnitas empezaron a surgir ¿cuándo se tomaron las fotografías? ¿quién era el fotógrafo y la modelo? ¿datan de los años cincuenta o se trata de un montaje? A día de hoy todavía se sigue buscando respuesta a esas cuestiones. Lo cierto es que para mi tiene poca importancia el que se trate de un montaje o no. Las fotografías son absolutamente sublimes y estoy feliz de haber podido disfrutar de ellas. Los tonos pastel del amanecer, la silueta de la mujer adentrándose en el mar o mirando el horizonte, el pañuelo rojo que lleva atado en la cintura…todo suena a poesía para mi. 


- Y que sería de la notas sin una pintura que ilustre el mes correspondiente. Esta vez la inspiración llegó mientras leía Ana la de la Isla de Lucy Maud Montgomery. La acción de la novela se inicia precisamente en septiembre, con las protagonistas charlando en un huerto. "Ya termina la cosecha, ya se va el verano", citó Anne Shirley, mientras contemplaba soñadora los campos segados. Diana Barry y ella habían estado recogiendo manzanas en el huerto de Tejas Verdes, y ahora descansaban de sus labores en un rincón soleado… el paisaje que las rodeaba anunciaba ya el otoño."

En cuanto vi esta pintura de Edmund Blair Leighton supe que era la ilustración perfecta de la escena. La naturaleza es especialmente generosa y exuberante cuando llega el otoño y los frutos se agolpan en los árboles. Yo no tengo huerto, ni árboles frutales, y mis mermeladas vienen directas del supermercado, pero se que todavía hay gente que dedica parte de su tiempo a confeccionar dulces caseros. Precisamente, no hace mucho, coincidí con dos señoras en la cola del súper que discutían acerca de sus recetas y astucias para elaborar una buena mermelada. Ambas iban cargando con varios paquetes de azúcar y yo no pude evitar sonreír al imaginarlas liadas entre cacharros en sus respectivas cocinas. 
¿Harían lo mismo las dos mujeres de la pintura con esos cestos repletos de manzanas? ¿varios tarros de compota, pasteles y chutney de manzana para acompañar un plato de queso? En todo caso ya me estoy relamiendo los dedos solo con pensarlo.

September, Edmund Blair Leighton (1915)

Y para cerrar estas notas, un repaso a lo que he leído durante el mes de septiembre: cinco novelas y una autobiografía que me han regalado excelentes momentos de lectura. De Someone at a Distance de Dorothy Whipple ya os hable en su reseña y poco más puedo añadir. 
En cuanto a After Midnight de Irmgard Keun creo que no voy a dedicarle una entrada propia. Me gustó muchísimo la ambientación y la forma en la que la autora consigue captar la atmósfera asfixiante y el miedo que se respira en las ciudades alemanas en los días previos a la instauración del Tercer Reich. Pero la historia de su joven protagonista, Suzanne Moder, me dejó algo fría y no pude involucrarme en ella como me hubiese gustado. Por eso quizá no la recomendaría como novela, pero si como testimonio de la tensión y de la histeria que reinaba en la Alemania de los años treinta. Irmgard Keun, su autora, vio como sus libros fueron censurados por el régimen nazi y tuvo que permanecer en la clandestinidad para evitar las represalias. After Midnight, publicado en 1937, es pues un símbolo de su valentía y de su compromiso, y solo por eso ya merece ser recuperado. Ocupa el año 1937 en mi Century of Books.

Después vienen las dos lecturas de Muriel Spark que me han encantado y tendrán su propia entrada en el blog, La plenitud de la Señorita Brodie y Curriculum Vitae (su autobiografía). De veras que adoro como escribe Muriel Spark; y las descripciones que hace de Edimburgo…¡qué maravilla! Casi me parecía estar andando por sus calles de nuevo. Muriel y yo, una gran amistad en ciernes.
Y por último ¡Así de grande! de Edna Ferber, una lectura que pudo haberse convertido en coup de coeur de no haber sido del rumbo que toma en la segunda parte. Aún así la he disfrutado muchísimo y por supuesto tendrá su propia reseña. Selina Peake, la protagonista de la historia, es una de esas heroínas cuyas historias me gusta admirar y devorar. Una mujer fuerte y de marcadas convicciones que se enfrenta a lo que el mundo espera de ella. Selina me recordó muchísimo a otra protagonista que nunca olvidaré Sybylla Melvyn de Mi impresionante carrera. ¡Un hurra por ambas!


Por hoy, nada más. Un abrazo grande a todos y muy felices lecturas.