sábado, 31 de octubre de 2015

Joy in the Morning de Betty Smith

Mi edición de ocasión de la novela.
Ciertas lecturas marcan para siempre nuestra vida lectora. Llegan un día hasta nosotros, como invasoras silenciosas,  y terminan colonizando un trocito de nuestro corazón y nuestra memoria. 
Así fue como Betty Smith llegó a mi vida; silenciosa y olvidada, con su árbol de Brooklyn a cuestas.  Solo fueron necesarios unos capítulos para saber que aquella sería una de "esas" lecturas. Entonces me prometí a mi misma que leería todo lo que Betty Smith hubiese tenido a bien publicar.
Después de Un árbol crece en Brooklyn leí Mañana puede ser otro día, cuya publicación en castellano supuso para mi una enorme alegría; y ahora, varios meses después, le llega el turno a Joy in the Morning. Otra excelente lectura que tenía que compartir con vosotros.

Ambientada en un estado del medio oeste americano en 1927, Joy in the Morning relata el primer año de matrimonio entre Carl Brown y Annie McGairy. Ambos son muy jóvenes y cuentan en su haber cuatro años de intenso noviazgo vividos entre las callejuelas de su Brooklyn natal.
Cuando Carl decide marcharse a estudiar derecho al Oeste, Annie no tarda en ir en su busca para empezar una nueva vida a su lado. Así es como, pese a la oposición de sus respectivas familias, ambos terminan casándose en el campus. Poco importan los reveses que puedan presentarse en el camino: exiguos ingresos, preocupaciones, discusiones pasajeras... ambos están determinados a hacer algo maravilloso de su vida juntos y, a veces, esa es la mayor garantía de éxito.


Campus de la Universidad de Illinois en los años 30.
Como veis, Joy in the Morning es una novela de trama sencilla; básicamente los primeros pasos en la vida común de una pareja enamorada. Es por tanto una novela tierna y esperanzadora, colmada con los impulsos y las emociones propias del primer amor. Pero no temáis un todo almibarado; los que conocéis a Betty Smith sabeis lo directa que puede ser, y como no escatima a la hora de mostrar la crudeza de la vida cotidiana. Es esta cualidad la que evita que Joy in the Morning se convierta en una simple historia de amor. 

Carl y Annie son los grandes protagonistas de la novela, pero en realidad es Annie la que brilla con luz propia. Mientras Carl se desvive por robarle horas al día para compaginar sus estudios y sus múltiples empleos, Annie deambula por el campus universitario buscando su sitio. Lectora empedernida, pronto encuentra su mejor refugio en la biblioteca. Y, aunque se entristece al pensar que nunca podrá ser una universitaria de pleno derecho como otras chicas que ve por el campus, pronto aprende a sacarle partido a las oportunidades que se van presentando en su camino. Consigue un empleo agradable, asiste como oyente a un curso de literatura e incluso escribe algunas obras de teatro en la pequeña habitación que comparte con su marido. Todo puede convertirse en una excitante aventura si uno es capaz de mirar con los ojos adecuados.

Annie es un personaje encantador: cálida, inocente y sobre todo cercana. La relación que va entablando con las personas de su entorno es sin duda lo que más he disfrutado de la novela. Con su carácter abierto, Annie se granjea simpatías allí donde va y pronto encuentra amigos improbables entre los tenderos del barrio: Anthony el florista, Harry el dueño de los ultramarinos, el matrimonio Lopin…todos tienen cabida en la lista que va confeccionando en su diario de notas y que bautiza como: "Gente nueva que ha entrado en mi vida".
Quizá Annie no tiene la fuerza de Francie Nolan la protagonista de Un árbol crece en Brooklyn, ni de Margy Shannon la de Mañana puede ser un gran día, pero comparte con ellas el don de ver en el interior de las personas; una empatía natural que todas las protagonistas de Betty Smith parecen haber heredado de su creadora.
Annie y Carl, una entrañable historia
de amor.
Betty Smith sobresale en la creación de personajes, en dotarles de un alma propia. Annie, Carl y las personas que los rodean no son una excepción.

Joy in the Morning fue la última novela que escribió Betty Smith; una historia romántica y optimista que actúa como contrapunto perfecto a otra de sus novelas, Mañana puede ser otro día. La cara y la cruz del matrimonio. 
Me emociona pensar que al final, pese a sus propios traspiés en lo que al amor se refiere, Betty Smith quiso apostar por la felicidad. A veces, solo a veces, ocurre el milagro, y pese a los altibajos que trae la  vida uno puede afirmar: "y fueron felices para siempre".

Si vais a estrenaros con Betty Smith, os recomendaría empezar sin dudarlo con Un árbol crece en Brooklyn. Si actúa la magia, estoy convencida de que no dejareis de leer el resto de sus novelas.
Un abrazo fuerte a todos y muy felices lecturas.

PD. Joy in the Morning ocupa el año 1963 en mi Century of Books.
PD. Existe una adaptación cinematográfica de la novela protagonizada por Richard Chamberlain. Todavía no he podido verla (no se si conseguiré encontrarla), pero al menos aquí está el trailer.