domingo, 13 de septiembre de 2015

Algunos libros que compré en verano


¡Por Tutatis, el cielo cae sobre nuestras cabezas! Vaya manera de llover. Llevamos todo el fin de semana con el paraguas a cuestas y en una especie de hibernación temprana, mais  pas de problème; mientras vemos la lluvia por la ventana, hablemos un poquito de libros. 

No quiero que pase más tiempo antes de enseñaros los libros que compré durante las vacaciones de verano. Algunos de ellos, como Ve y pon un centinela y El movimiento de las estrellas, ya os sonaran porque (desgraciadamente) tuve que incluirlos en mi lista de decepciones. Si queréis, aquí podéis leer mis desavenencias con ellos.
Otros como Moby Dick necesitan pocas presentaciones. Ya os hablé de él en una entrada a la que tengo especial cariño. En ella os contaba con detalle la experiencia lectora que viví a bordo del Pequod; una travesía, obsesiva y fascinante, que a día de hoy atesoro como uno de mis mejores  viajes literarios. 
Por eso cuando vi la nueva edición de Penguin Clásicos no pude resistirme a comprarla. Ahora le hace compañía a mi manoseada edición de Alianza y al otro Melville que traje en mi maleta, Billy Budd, marinero. Os confieso que lo compré casi sin leer la sinopsis: atisbé por ahí marineros, levas forzosas y guerras napoleónicas y estuve perdida. Si a esto le sumamos la exquisita edición de Alba…sobran las palabras; tenía que traerla conmigo.
El género biográfico está representado esta vez por Jane Austen, a life de Claire Tomalin. Disfruté muchísimo leyendo la biografía que Tomalin dedicó a Thomas Hardy así que estoy convencida de que disfrutaré tanto a más con la de mi querida Jane. 


Preciosas ediciones de Someone at a Distance y de Billy Budd
Y aprovechando la visita a Shakespeare & Co compré también un nuevo Persephone, Someone at a Distance de Dorothy Whipple. Tercer título publicado por la editorial, Someone at a Distance es todo un clásico Persephone. Una de las novelas de su catálogo que más admiración y  cariño despierta entre los lectores. Y puede parecer sorprendente ya que la trama es bastante sencilla y el tema central algo habitual: la historia de un matrimonio feliz que termina por desmoronarse. Sin embargo,  a pesar de los lugares comunes, leí esta novela  completamente embebida. Como si por primera vez asistiese a una ruptura y viviese en mi propia piel las heridas que esta supone. Someone at a Distance es tan real, tan sincera en la descripción del dolor y la decepción, que duele inmensamente. Os hablaré de todo ello con calma en su merecida reseña. 

Para el final he dejado mis dos adquisiciones de ocasión. La primera El bosque lejano de Francis Brett Young se vino conmigo por impulso. La edición que encontré no tenía ni sobrecubierta ni sinopsis, tan solo el título del libro escrito en letras doradas. Por eso, buscando algún indicio de que pudiese gustarme empecé con la primera página. Vi entonces la mención de cierta aldea, situada en la frontera que separa Staffordshire de Worcestershirellamada Mawne Heath. Un lugar en el que los hombres son fuertes como el brezo, primitivos y salvajes; y donde las leyes del país no tienen ninguna vigencia. Después de leer esto y viendo su precio no pude más que comprarlo. Veremos que tal resulta. 
En realidad no puedo quejarme. Me encanta
estar en casa mientras veo llover desde  la
ventana.
Y la segunda adquisición de ocasión, Niebla de Millen Brand fue la única comprá que hice por la red. Cuando estuve en Nueva York me hice una lista con los títulos de la NYRB Classics que quería comprar. Entre ellos estaba The outward Room de Millen Brand; una prometedora historia de segundas oportunidades.  
Pero claro, al no poder cargar con tanto libro en la maleta, tuve que posponer la compra.  En cuanto llegué a casa busqué si por alguna casualidad existía una traducción de la novela y así es como di con Niebla, la edición española publicada en 1954. Ya la he leído y también merece ampliamente tener su entrada en el blog.

Y hasta aquí las compras veraniegas. Se cierra la maleta y podemos dar por inaugurada la nueva temporada otoñal. El tiempo, al menos aquí, acompaña a la nueva estación. 
Así que, bajo la lluvia que no cesa, os deseo muy feliz inicio de semana y muy felices lecturas a todos.