viernes, 20 de marzo de 2015

Mary Barton de Elizabeth Gaskell

Preciosa edición de  Alba.
Corría el mes de octubre de 1848 cuando "Mary Barton", la primera novela de Elizabeth Gaskell, fue publicada. Atrás quedaban largos meses de negociaciones entre la autora y su editor Edward Chapman; un tiempo en el que ambos discutieron sobre el título adecuado para la novela, los retrasos en el pago de honorarios y los rumores que acarreó la publicación anónima del libro. 
Estos y otros detalles del proceso de edición, quedaron bien reflejados en la prolífica e interesante correspondencia de Elizabeth. Yo he ido leyéndo con calma la edición de sus cartas publicada por Mandolin y puedo aseguraros que Gaskell me ha cautivado con sus cartas tanto como con sus novelas. 
Es un placer descubrirla en el papel de madre que aconseja y alienta a sus hijas, en el de amiga, y como no en el de escritora. Sus cartas están llenas de alusiones a sus trabajos, al proceso de escritura y al reconocimiento que le proporcionó su obra. 
En el caso de "Mary Barton" es interesante leer una carta fechada el 28 de abril de 1850, cuando la novela ya se había convertido en todo un éxito editorial: 

"Escribir Mary Barton fue un auténtico placer para mi […] y la recepción que tuvo fue una gran sorpresa. Nunca pude imaginar el número de amigos y enemigos que me proporcionaría; aunque estoy contenta de que los últimos estén desapareciendo y los primeros se hayan convertido en duraderas amistades. Creo que el gran motivo de su éxito fue la fecha de su publicación, las grandes revoluciones de Europa pusieron el foco de atención sobre las injusticias sociales y los enormes contrastes que existen en las antiguas naciones."

Y es que la publicación de una novela como "Mary Barton", en pleno 1848 punto álgido de las revoluciones liberales del siglo XIX, no podía pasar desapercibida.

Manchester. Ciudad emblemática de la Revolución
industrial.
Pongámonos en situación. La revolución industrial avanza imparable, y en las ciudades fabriles del norte de Inglaterra pronto se hacen notar sus consecuencias. En Manchester, ciudad gris, húmeda y masificada, viven las dos familias obreras que protagonizan "Mary Barton": los Barton, familia de la joven que da título a la historia, y los Wilson. 
Ambas familias conocen la miseria, la falta de trabajo y la tragedia de ver morir a sus seres más queridos. Pero, pese a las tragedias, los supervivientes siguen adelante. 
Mary crece hasta convertirse en una bella joven que muy pronto despertará la atención de varios pretendientes. Uno de ellos es su amigo de infancia Jem Wilson, un joven trabajador y honrado que tiene puestas todas sus esperanzas de felicidad en ella; el otro es el distinguido Henry Carson, hijo de uno de los poderosos patrones de la industria textil.
Un triángulo amoroso se establecerá entonces, y sobre un trasfondo de miseria y penalidades, se ligará una historia de amor y de lucha llevada hasta las más terribles consecuencias.

Recuerdo que cuando os hable de "Los amores de Sylvia", la última novela de Gaskell que apareció en el blog, os advertía del tono sombrío y la terrible sensación de tristeza que envolvía la historia. Hoy, siento tener que recurrir a la misma advertencia; aunque dado el tema central de la novela no creo que os sorprenda. 
Escena en una casa obrera
"Mary Barton" es ante todo un relato realista y descarnado sobre las condiciones de vida de la clase trabajadora en los tiempos de la Revolución industrial. Algunos cuentos y novelas como "A Manchester Strike" de Harriet Martineau (que podéis leer aquí) o "Sybil, or the two nations" de Benjamin Disraeli ya habían llamado la atención del público ante los graves desequilibrios que la revolución estaba trayendo consigo. Pero "Mary Barton" constituyó un punto de inflexión en el genero que pasó a conocerse como  industrial novels.  
Nunca antes una novela había mostrado con tanta cercanía y sentimiento las terribles condiciones de vida que trajo consigo el espectacular desarrollo del sistema fabril. Elizabeth Gaskell vivía en Manchester y conocía de primera mano, gracias a la labor educadora y religiosa de su marido, la realidad obrera de su ciudad.  Es de alabar que escribiese con tanta valentía una novela con semejantes implicaciones políticas y sociales.

Compartir el destino de los Barton, los Wilson y todos los personajes que los rodean es un camino triste y desesperanzador. Las familias y sus allegados sufren hasta extremos insospechados; mueren los más débiles, y a pesar de la lucha que emprenden algunos como John Barton, el padre de Mary, nada consigue vencer la injusticia y la miseria. Elizabeth Gaskell no nos ahorra sufrimientos y las escenas que transcurren en los hogares obreros, si esos tugurios pueden recibir ese nombre, son terribles y oscuras. 
Apenas hay momentos de luz y felicidad en la novela; pero cuando estos aparecen, los apreciamos aún con mayor fuerza. Esa luz proviene de la solidaridad existente entre los personajes; de esa piña que hacen frente a la adversidad. El amor de John por su hija, o el de Job Legh por su nieta Margaret, la amabilidad de Alice Wilson, o el amor profundo de Jem por Mary, hacen que merezca la pena ser testigo de tanto sufrimiento.


Pese a ser su primera novela, Gaskell hace un trabajo impecable en la caracterización de sus personajes. Impecable es la psicología de John Barton; como Gaskell traza las raíces profundas de su rencor, de ese odio hacia los patronos que le lleva a actuar de forma tan trágica.  También el personaje de Jem, su bondad, su entrega; y , como no, el bueno de Job Legh, un hombre sabio sumido a los vaivenes de la miseria que sin duda es mi personaje favorito de la novela.

Dos clases completamente opuestas, pero 
dependientes la una de la otra.
A los logrados personajes se suma una perfecta descripción de los emplazamientos de la historia: tanto de las humildes viviendas de los obreros, como de la magnífica mansión de los Carson, la familia burguesa protagonista. Nada chirría, nada falta. Elizabeth es capaz de crear una atmósfera oscura y opresiva que multiplica las sensaciones de tristeza que ya de por si provocan los acontecimientos narrados en la novela. 
Sin duda este es el tipo de material de alguien dotado para la escritura. No se cuanto trabajo previo llevó Elizabeth a sus espaldas, cuantos borradores desechados antes de estar satisfecha. Pero "Mary Barton" es la prueba de que escribir, para ella, no era un simple pasatiempo para las horas muertas. Tenía un propósito y sabía como llevarlo a cabo.

Es cierto que la novela tiene fallos, quizá decae para mi gusto en una segunda parte más rocambolesca y poco consecuente con el estilo y la fuerza dramática de la primera parte. Es una lástima que lo religioso tome el testigo y el tono reivindicativo de los inicios decaiga al final del libro. Pero pese a todo, Elizabeth consiguió su objetivo; aunque de forma prudente y sin llegar a tomar partido claramente, escribió una denuncia valiente y clara de la situación obrera.  Llamó la atención de ambos bandos, como ella dice "condenados a entenderse", y desde su modesta posición les invitó a reflexionar. 

Puede que "Mary Barton" no sea la mejor opción para empezar a conocer la obra de Elizabeth Gaskell. Probad antes con sus novelas rurales o quizá con su gran historia de amor y denuncia "Norte y Sur". Pero si disfrutáis con la novela victoriana, con una buena dosis de realismo, tiernos romances y personajes inolvidables, no dejéis de darle una oportunidad.
¡Muy felices lecturas a todos!

Un libro perfecto para entender las
revoluciones que atacaron el Antiguo
Régimen y mi ejemplar de las Cartas
de Elizabeth.
PD. Estad atentos a Magrat, pronto os dará muy buenas pistas para adentraros en la obra de Gaskell.
PD1. Polly también acaba de leer "Mary Barton". ¡No os perdáis su reseña!
PD2. No puedo evitar compartir con vosotros una crítica de "Mary Barton" publicada unos meses después de la aparición de la novela. Por mi parte podéis fiaros del crítico :)
"¿Quieren saber por qué los pobres, amables y comprensivos entre si como mujeres, aprenden a odiar la ley y el orden, a la reina, los Lores, a los comunes, los políticos, y en definitiva a todo el que consideren adinerado? Pues lean Mary Barton. ¿Quieren saber que lleva a los valientes, honestos y trabajadores corazones del norte al suicidio, la conspiración, el lanzamiento de vitriol y al asesinato a medianoche? Entonces lean Mary Barton. ¿Quieren saber lo que impulsa a los hombres hacia la ginebra y el opio, abocándolos a la locura con tal de olvidar el dolor? ¿Quieren tener una visión detallada de toda la ciencia de morir de hambre- clemming- como lo llama la jerga de Manchester? Entonces lean Mary Barton […]"
Fraser's Magazine, volume 39, April 1849.