viernes, 12 de septiembre de 2014

Una cita en Londres

El mejor cartel de la Gare du Nord.
Mañana, después de pegarnos un buen madrugón, Jean y yo estaremos plantados con las maletas en la Gare du Nord. Apenas puedo creérmelo pero en apenas 2 horas 20 minutos estaremos pisando las calles de Londres de nuevo. 

Hace unas semanas, mirando las ofertas del Eurostar en la página de la SNCF, encontramos una que cuadraba a la perfección con nuestras obligaciones (y sobre todo con nuestros bolsillos) y no nos lo pensamos dos veces. 

Si es que ¿quién puede decirle que no a un viaje a Londres?  Yo no me cansaré nunca de esta ciudad, y mira que también lo digo de París, pero reconozco que con la boca un pelín más pequeña. 

Seremos fieles a las buenas costumbres y dedicaremos nuestro tiempo a pasear, descubrir nuevos sitios y, como no, a saquear librerías (pagando, claro está :)
Será también la ocasión de visitar una exposición que estoy segura disfrutaré al máximo, la dedicada a Virginia Woolf en la National Portrait Gallery. También nos acercaremos al Hampstead Literary Festival. Hampstead y libros. Añade unos scones recién hechos y sabré que he alcanzado el nirvana :)

Con motivo del viaje y para ir metiéndome en el ambiente, hace unos pocos día empecé a leer Londres me pertenece, una novela que estaba deseando leer gracias a la recomendación de Cristina. Lo terminé ayer y, cuanta razón tenía ¡lo he disfrutado muchísimo! En cuanto regrese le dedicaré una entrada bien merecida en el blog. 


Último té en Francia.
Las otras dos lecturas seleccionadas no podían ser de ningún otro autor. Este es el viaje de Virginia Woolf; el momento propicio para adentrarse en su biografía, en su aprendizaje como escritora y en los lugares de Londres que la evocan. 

Así, el libro rosa que veis en la fotografía (que ya os presenté en un IMM anterior) es el primer tomo de sus diarios. Comprende su adolescencia y sus primeros años como escritora, por eso es perfecto para el que se acerca por primera vez a su biografía.
Espero terminarlo antes de salir mañana, porque el único libro que se vendrá conmigo en el tren es Noche y día, la que fue su segunda novela. 

La portada me ha encantado y la primera frase, no podía pintar mejor:
"Era un domingo por la tarde de octubre, y al igual que muchas otras jóvenes de su clase, Katherine Hilbery estaba sirviendo el té." 

Veremos que le pasa a Katherine y como se nos da el paseo al otro lado de la Manche.
Un beso para todos y ¡feliz fin de semana!