jueves, 2 de julio de 2015

Lecturas de verano 2015


Por fin llegó el verano para mi y de que manera.  Desde que llegué a Alicante hace dos días vivo en una sesión eterna de sauna finlandesa. ¡Madre mía qué calor hace en la terreta! Ya lo dicen los sabios del lugar, que son marineros de espíritu y conocedores de los vientos y sus rigores: mala combinación cuando sopla el poniente y se casa con la humedad propia de esta tierra. 
Pero, que le vamos a hacer, en este tránsito continuo de estaciones es lo que toca; armaos del kit básico: abanico, refresco helado al gusto, sombrero a la cabeza y... a buscar la bendita sombra. 

Sabéis, yo me quejo mucho del bochorno y echo de menos mis días de mantita y calcetines, pero en el fondo siento como mi cuerpo y mi espíritu acogen con alegría los rayos implacables de este sol mediterráneo. Aunque me cueste dormir por las noches y reniegue  de los rigores del verano, creo que me vendrán bien estos días llenos de luz, de sal, de energía y, como no, de largas lecturas.

Como ya es tradición, abro mi maleta lectora estival y os animo a que le echéis un vistazo. Quizá coincidamos en algún título o descubráis con placer alguno apetecible. En todo caso, ya haremos cuentas en septiembre de lo mucho que den de si los elegidos.

Foto de familia en casa.
El primero de ellos es una biografía de Daphne du Maurier que está teniendo muy buena acogida en Francia, Manderley for ever de Tatiana de Rosnay. Me fascinan los universos que Daphne creó en sus novelas (adoré Rebeca y disfruté mucho con Jamaica Inn) y creo que adentrarme en su vida personal será una aventura comparable.

En mi maleta no podía faltar una lectura ligera para leer a pie de playa, así que voy a darle una oportunidad a Frances Parkinson Keyes y a su novela Camelia azul:  la historia de una joven pareja de Nueva Inglaterra que, a finales del siglo XIX, deja atrás hogar y familia para probar suerte en las tierras dulces y en apariencia apacibles de Luisiana.  
Di con esta autora en uno de mis vagabundeos por las librerías de ocasión y, aunque no se como de exitoso resultará nuestro encuentro, espero que se revele como una nueva D.E Stevenson. Una de esas autoras a las que acudir en busca de confort, tranquilidad y placer. 

Una visita al Oeste es imprescindible y después de Cartas de una pionera necesitaba volver a viajar de la mano de Elinore Pruitt Stewart. Esta vez con Cartas de una cazadora nos vamos de cacería y, para mayor placer, nos acompañan otras mujeres de la frontera como Calamity Jane o Laura Ingalls. Muero de impaciencia por emprender el viaje.

Y sin alejarme del Oeste de Estados Unidos creo que ya era tiempo de volver a Steinbeck. Se que Al este del Edén se perfila como una de las mejores lecturas que voy a tener este año, por eso quiero saborearla despacio, sumergiéndome por completo en ese lejano valle de Salinas. Que sean los Hamilton y los Trask, las dos familias protagonistas de la historia, quienes marquen mi verano de 2015.

El verano armoniza a la perfección con la evasión que proporcionan las grandes historias, pero yo no soy nada sin mis lecturas intimistas, sin esas historias hechas de pequeños momentos cotidianos; así que autores como Rosamond Lehman y Katherine Mansfield no podían faltar en mi maleta. Una jovencita invitada por primera vez a una puesta de largo dará el tono a Invitación al baile y los recuerdos felices de un día en familia y de la infancia perdida harán lo propio en Preludio y En la bahía.

Y para terminar una relectura que me va a saber a gloria. La historia de Valancy Stirling  o El castillo azul necesitaba de unas manos entregadas y cariñosas para ver la luz; para que llegase a todos los lectores hispanohablantes con el brillo que merece. Y en esta misión los responsables de la editorial d'Epoca y nuestras queridas Almudena y Carmen han cumplido el encargo con honores. Es un placer para mi tener por fin entre las manos este precioso libro. Enhorabuena a todos por vuestro magnífico trabajo. 

Aquí podeis leer la reseña de la novela.
De momento estos son los libros que me van a acompañar estos meses. Solo me queda desearos un muy feliz inicio de verano y muy felices lecturas a todos.