martes, 29 de enero de 2013

Thérèse Raquin, mi primer Zola.



Galerie Colbert
París cuenta con unos lugares secretos que muchas veces pasan desapercibidos a los ojos de los turistas. Son los llamados passages couverts o galeries. El pasaje era una vía reservada a los peatones  que comunicaba dos calles importantes; este permitía a los paseantes ir de una calle a  otra sin tener que dar un gran rodeo y evitar el bullicio de las calles parisinas. En su gran mayoría estaban cubiertos por una cristalera y los comerciantes aprovecharon para instalar sus tiendas a cada uno de sus lados. Una verdadera hilera de comercios y cafeterías aguardaban al paseante y servían de refugio para los días de ocio lluviosos. Viendo las fotografías podemos hacernos una idea de las escenas que podían tener lugar en aquellos lugares: tardes de compras familiares,  encuentros galantes o  paseos de domingo luciendo sus mejores galas.

 Passage du Pont-Neuf donde esta la mercería Raquin
Sin embargo existió otro pasaje, hoy desaparecido, que inspiró a un joven autor una oscura y terrible historia. Ese autor que empezaba a abrirse camino en el concurrido mundo literario parisino era Emile Zola y su novela, publicada en 1867, llevaba por título Thérèse Raquin.

Tenía (y tengo) una larga lista de obras de Zola por leer todas ellas pertenecientes a la saga de los Rougon-Macquart (Nana, Pot-bouille y El paraíso de las Damas me tentaban un montón y me iba a saltar por la torera el orden de la saga); pero hace unos días cogí en la librería Thérèse Raquin y al leer en su introducción que la novela había sido "alabada" en su tiempo como: "un charco de barro y de sangre", "una literatura pútrida y nauseabunda" pues como que no pude ceder a la tentación de juzgar por mi misma!

Thérèse y Laurent en la buhardilla

La novela cuenta la historia de Thérèse Raquin, una joven huérfana de provincias acogida por su tía. Sóla en el mundo, su tía decide casarla con su único hijo, un joven enfermizo casi deforme, a pesar de  que ninguno de los contrayentes siente la menor atracción el uno por el otro. Una vez celebrado el matrimonio la familia se traslada a París para montar un negocio. Ante todos esos cambios Thérèse permanece sumisa haciendo creer a todos los que la rodean que posee un carácter introvertido y tranquilo. Los días se suceden sin sobresaltos en el oscuro y húmedo Passage du Pont-Neuf, donde esta situado el negocio familiar. Thérèse sumida en su habitual mutismo, Camille su marido, satisfecho con la monotonía de la rutina y su tía feliz de ver bajo su seguro techo a sus seres mas queridos. Todo cambia cuando Camille trae a casa a un amigo Laurent, un joven viril, atractivo y de fuerte carácter que cambiará el destino de todos ellos. Desde el primer encuentro Thérèse y Laurent sienten una pasión debastadora el uno por el otro que terminará convirtiéndoles en amantes. Pronto los encuentros fortuitos no serán suficientes y solo un obstáculo se interpondrá en su felicidad, Camille, el marido de Therese.
Hasta donde estarán dispuestos entonces a llegar los amantes para conseguir su objetivo?

Zola narra en este novela los límites que pueden ser franqueados ante una pasión descontrolada; describe como cegados por los instintos más animales las personas pueden cometer los peores crímenes. Pero también muestra el momento en el que todo bascula y es la culpa la que coge las riendas. ?puede el remordimiento del culpable dejarle llevar una existencia normal?

Este momento...que susto!
Creo que el tema central de la historia, el adulterio y sus consecuencias, no fue el detonante de las malas críticas que recibió Thérèse Raquin, sino la crudeza con la que Zola escribe su historia. Las escenas de pasión y de violencia son descritas sin ningún tapujo, sobre todo estas últimas. Las descripciones de la Morgue de París (lugar donde son expuestos al público los cadáveres de todos los fallecidos de la capital y que constituía un verdadero espectáculo y lugar de excursión para todas las clases sociales) son espeluznantes. Ay Emile por favor, que me has hecho pasar unos momentos de miedillo que no me esperaba!

La historia se lee con verdadero deleite en su primera parte pero después todo pierde fuerza y no me ha gustado la forma en la que se retoma la historia después del punto álgido de la novela; es que no entiendo la reacción de los personajes. Solo apunto esta frase que le escribió un amigo a Zola cuando este le pregunto que le había parecido (y que va en la dirección por la que no me ha gustado la novela):  
"Une passion, une fois déchaînée, ne s'éteint point, ne se coupe point brusquement par le remords, comme la fiévre par la quinine, avant de s'être assouvie." *

No puedo dar más detalles por si alguien se anima a leerla y le fastidio yo el asunto. 

A pesar de todo la recomiendo por una magistral primera parte y porque es una buena manera de adentrarte en el universo que Zola te tiene deparado: realismo, crudeza y descripciones, muuuchas descripciones! Así que la próxima vez que hable de él será para adentrarme en su gran saga; estoy segura de que no me defraudará :)

* "Una pasión, una vez desencadenada, no se extingue súbitamente, no se frena bruscamente por el remordimiento, como ocurre con la fiebre y la quinina, antes de haber sido satisfecha"


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