viernes, 15 de febrero de 2013

Posesión de A.S Byatt

He tardado un poquito más de lo que pensaba en leerlo, pero es que Posesión no es el típico romance victoriano que uno espera encontrar. Ya solo con las primeras páginas te das cuenta de que te enfrentas a algo mucho más complejo, una lectura que requiere estar muy pero que muy atentos. Aquí cada línea, cada palabra cuenta.

Roland Michell es un joven doctor que acaba de terminar una tesina sobre el eminente poeta victoriano Randolf Henry Ash. A pesar de tener un expediente académico brillante, esta desempleado y sobrevive gracias a los ingresos como investigador a tiempo parcial al lado de Blackadder, su director de tesina y al sueldo de su novia Val, quien dejó los estudios de literatura inglesa para poder hacer frente a las facturas.
En pocas palabras, Roland se ve a si mismo como un fracasado. Sin empleo estable y junto a una novia por la que no siente gran cosa, su vida gira en torno a Ash y a las disputas entre los especialistas ingleses y norte americanos por hacerse con las fuentes y todo el material disponible sobre el poeta.
Todo cambia cuando en una de sus visitas rutinarias a la Biblioteca Londinense descubre por azar, en un libro  que había pertenecido a Ash,  una carta manuscrita del poeta, dirigida a una dama cuyo nombre omite. Roland tiene el presentimiento de que algo importante se esconde tras esa carta y sin pensárselo dos veces la roba sin comunicarle a nadie su hallazgo, ni siquiera a Blackadder.

Es entonces cuando comienza la investigación de Roland para descubrir la misteriosa identidad de la destinataria. ¿Como es posible que el venerable y casado Ash estuviese relacionado con otra mujer? Tras las primeras pesquisas Roland descubre al fin el nombre de la destinataria, una poetisa de origen francés, llamada Christabel LaMotte. Este hallazgo le lleva a ponerse en contacto con Maud Bailey, doctora especialista en la obra de Christabel. Juntos desenterrarán las pistas de una historia de amor marcada por los secretos, recorriendo desde los paisajes del Norte de Inglaterra a la Bretaña francesa.




En pocas líneas este podría ser el resumen de la historia que esconde Posesión. Hubiera podido ser la típica historia de investigadores, amores prohibidos en el pasado y con su posterior desenlace en el presente. Pero nada más lejos de la realidad. ¿Como os quedaríais si al buscar información sobre Ash y Christabel, de los que hemos podido disfrutar ensayos, cartas y poemas, descubrís que jamas existieron, que todo es fruto de la imaginación de A S. Byatt? Patidifusa me he quedado yo al ver el trabajazo de documentación que ha debido hacer la autora para escribir lo que tenía entre manos.

Y es que la novela es un retazo por una parte del mundillo universitario y por otro de vida victoriana; los personajes están tan bien perfilados que casi nos es imposible aceptar que nunca existieran. Evolucionan a lo largo de la novela, y a la par que la relación que se establece entre ellos, su escritura cambia, se influencian el uno al otro y lo vemos claramente si comparamos los poemas del inicio de la novela con los del final.

Además cada personaje encarna uno de los mitos victorianos. Randolph Henry Ash el de intelectual naturalista, ávido de cualquier tipo de conocimiento; su mujer Ellen (un secundario de lujo) el de abnegada esposa victoriana, ángel del hogar que renuncia a toda existencia exterior para dedicarse a su marido; Christabel sera el polo opuesto, la mujer ávida de libertad, deseosa de entregarse a sus escritos, sin injerencias de ningún tipo en su retiro. En los personajes del presente, los investigadores, con Cropper a la cabeza, encarnan  esa obsesión de los universitarios por poseer todas las fuentes con el fin de llegar a la biografía perfecta, por conocer los mas íntimos secretos y apoderarse de la persona que estudian. (aunque lo de Cropper va al extremo de lo enfermizo, solo le falta encontrar el váter que uso Ash :D) Esta sensación de intromisión en la intimidad de las personas se hace aun más latente en la novela cuando leemos en el diario de la esposa de Ash las disposiciones de este cuando estaba  a punto de morir: 

" El aborrecía la nueva vulgaridad de la biografía contemporánea, ese saqueo del escritorio de Dickens en busca de sus anotaciones mas triviales...muchas veces me decía, quema lo que esta vivo para nosotros con la vida de nuestro recuerdo, no permitas que nadie haga de ello curiosidades frívolas o mentiras...dar a la imprenta cartas privadas era una forma de traición, como contar la conversión íntima  de dos amigos al pie de la chimenea en las noches de invierno. Yo he hecho fuego aquí y he quemado algunas cosas. Quemaré más. Los buitres no harán presa de él"

La desaparición de la ciudad de Ys
Del pasado al presente la novela, gracias a esta multitud  de formas literarias (cartas, diarios, cuentos, poemas) está llena de referencias sobre escritores, sobre puntos de vista acerca de los debates científicos e históricos del momento. Leer a Byatt es como beber de una fuente de conocimientos. Un dato te lleva a otro y así continuamente. Toda la atmósfera victoriana te envuelve: las sesiones de espiritismo, el mar del Norte y los paisajes agrestes de Yorkshire, las leyendas medievales bretonas, el bosque de Broceliande, la ciudad de Ys engullida por el mar, esos cuentos susurrados a la luz de la chimenea en el mes de noviembre, el mes Negro donde es costumbre narrar historias.

Si se ha sido cuidadoso en la lectura, se llega a comprender todos lo matices de una historia que es como  una tela de araña. (no os voy a negar que tuve que releer algunos pasajes y que la forma de escribir de la autora es de una frialdad extrema, casi recordando a la fría descripción naturalista de Zola, y además muy elaborada, pero... !como merece la pena el esfuerzo para llegar al final! La resolución de la historia de amor de Ash y Christabel, y el epílogo son preciosos (las lagrimitas cayendo casi). Y como decía, en el centro de esa tela de araña se encuentra Christabel.

Melusina en el baño antes de ser sorprendeida por su esposo
Todos los personajes femeninos de Posesión comparten un sentimiento de resignación o de miedo ante la idea de ser dependientes, de renunciar a su libertad. Melusina (protagonista del poema escrito por Christabel inspirado en una leyenda francesa) es el personaje clave; nos enseña la importancia de la libertad de la que debe disponer una mujer. Su derecho a poder gozar de su intimidad, de poseer una jaula donde recluirse voluntariamente para usarla como ella elija y de la que poder salir cuando desee. No como el ángel del hogar propio de la mentalidad victoriana en la que la mujer solo podía realizarse recluida entre las seguras paredes del hogar.

En este fragmento se ve como Christabel ama su soledad porque le permite consagrarse a la escritura:

"El calabozo podrá ser severo y amenazador, pero dentro de el estamos muy seguras, dentro de sus confines somos libres de una manera que ustedes, que tienen la libertad para correr el mundo, no necesitan imaginar. Ni yo recomiendo imaginarla; pero hagame la justicia de creer-de no tomarlo como protesta mendaz- que mi soledad es mi tesoro, lo mejor que poseo. No me decido a salir. Si abriera usted la puertecilla, no escaparía; pero, ay, como canto en mi jaula de oro..."
Y en este otro se aprecia como tiene miedo de renunciar a esa libertad y entregársela a un hombre que puede destruir su felicidad al anular su independencia:

"Dijo que en el romance se pueden reconciliar las dos naturalezas de la mujer. Yo pregunté que dos naturalezas, y dijo que los hombres veían a las mujeres como seres dobles, encantadoras y demonios o ángeles e inocentes.
-"Todas las mujeres son dobles?", le pregunté.
-"Yo no he dicho eso", dijo. "He dicho que todos los hombres ven a las mujeres como dobles; ¿Quién sabe lo que sería Melusina en libertad cuando no había ojos que la mirasen?".
Habló de la cola de pez y me preguntó si yo conocía la historia de la Sirenita de Hans Chrsitian Andersen, que pidió que se le partiera la cola en dos para agradar al príncipe, y se quedó muda, y encima él no la quiso. "La cola de pez era su libertad" dijo. "Con las piernas le parecía ir andando sobre cuchillos."

Y es ahí justo ahí donde está la clave de la novela, solo con la llave adecuada, la del amor, un hombre podrá  abrir la jaula de Melusina (y por extensión la de Christabel y Maud) respetando su libertad y compartiendo todos los momentos que ella libremente este dispuesta a entregar a la persona amada. Ay siento mucho extenderme tanto pero es que me ha gustado tantísimo este libro!!
Si os gusta el siglo XIX, la literatura victoriana, la mujer escritora y su universo, no dejéis de leerla. El esfuerzo merece la pena (sobre todo después de superar el capitulo X que es el mas denso intelectualmente hablando). Esta novela es una maravilla y me falta ya tiempo para correr y hacerme con el resto de trabajos de A.S Byatt.

Como curiosidad, existe una adaptación al cine con Gwyneth Paltrow y actores que no son desconocidos para los amantes de las historias de época. Leed antes el libro y luego ya tenéis permiso para la película :)!!